Orígenes del retrete y su historia

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Orígenes del retrete y su historia ( inodoros para todos)
Orígenes del retrete y su historia ( inodoros para todos)

Según parece desde hace mas de 4.000 años los cretenses ya aplicaban en el palacio real de Cnossos una especie de inodoro.

Constaba de una cisterna, de taza y un canal de desagüe, pero el progreso de las redes de caños para las aguas negras , fue lento.

Tan solo hace dos siglos que las cloacas sirven a domicilio privados.

Durante cuatro milenios los orinales eran volcados a la calle, previo aviso.

Eran los años de 1596,cuando John Harrington, ahijado de la reina Isabel I de Inglaterra,inventó un retrete con deposito de agua corriente incorporado,lo que para aquel entonces suponía una enorme novedad,pues se limpiaba automáticamente simplemente quitando un tapón que dejaba escapar el agua ,que se llevaba con su corriente la orina y las heces.

El tipo quería congraciarse con la reina, que le había desterrado de la corte por distribuir en ella novelas picantes.

Sin embargo, Hurrington escribió y publicó un jocoso libro titulado "La metamorfosis de Ajax", en el que ironizaba sobre el retrete de la reina, lo que le volvió a traer problemas, e hizo que el retrete quedara en desuso, al no tomarse en serio.

Ademas pensaban que el gasto de agua era demasiado elevado.

En 1775 John Cummins patentó un w.c. de cisterna, perfeccionado en 1778 por Samuel Prosse con su válvula esférica.

Setenta años después, en virtud del acta de Salud Pública inglesa, se obligó a instalar en todas las casas que se construyeran un servicio de inodoro.

Hacia 1890 ya había triunfado en toda Europa.

Orígenes del retrete y su historia ( inodoros para todos)
Thomas Crapper Toilet Horta Museum cistern
En 1884, tres siglos después, el hojalatero inglés Thomas Crapper invento un retrete que, evitando el despilfarro de agua, era algo mas práctico, ya que incorporaba un tubo de comunicación en zig zag que retenía el agua y mediante el cual se aliviaba el problema de los malos olores.

Básicamente se trata del mismo sistema que tenemos en la actualidad.

La humanidad ha comenzado guerras por causas realmente absurdas, como contra los emús, por un cubo o por un cerdo, pero de momento podemos alegrarnos de no tener que matarnos por la posición de la tapa del retrete, a pesar de las catastróficas consecuencias de no situarla en la posición preferida por otros o por las incapacitaciones físicas producidas por situarla en una posición a la que no estamos acostumbrados.

¿Arriba o abajo? 

El gran dilema que durante siglos la ciencia no ha sabido responder. 

No entraré a debatir si se debe a que se prefiere investigar en temas más rentables, como supositorios reutilizables con sabor a fresa. El caso es que cuando conviven al menos dos miembros de distinto sexo en una misma casa, este es un tema crítico para el futuro de la relación.

El profesor Jay Pil Choy, de la Universidad Estatal de Michigan, abordó valientemente la situación para tratar de resolverla. Su análisis se basaba en tres posiciones básicas: dejar la tapa levantada, dejarla bajada o, por el contrario, que cada uno la dejara en la posición que la hubiera usado.

En el primer caso, quienes bajan la tapa nunca verían inconveniente, a diferencia del resto que debería levantarla. 

En el segundo caso ocurriría la situación inversa. Por otra parte, si cada uno la deja como le apetece, todos se molestarían cuando el último en usar el inodoro fuera alguien de preferencias diferentes.

Partiendo de que ambos visitan el baño con la misma frecuencia, el dejar que cada uno la deje como le apetezca resulta la más eficiente. 

En esta situación, según los cálculos, quienes prefieren dejar la tapa bajada deberían incomodarse tres veces más para justificar su predilección. 

Incluso si se añaden más normas, como dejar la tapa como estaba antes de su uso o que cada uno la deje en la posición que la moleste, los resultados son los mismos.

No obstante, hay variables que pueden alterar la recomendación. Si por la noche no se enciende la luz del baño, o no se va muy espabilado, es recomendable dejar la tapa bajada para evitar sentarse y notar una gélida caricia en el trasero. 

Pero si alguien presenta nicturia, más frecuente en hombres por la hiperplasia benigna de próstata, sería recomendable que estuviera levantada. 

Podría haber otras variables subjetivas, como la estética, que se decantase por dejar la tapa bajada, o evitar, en algunos casos, que se extiendan los olores indeseables.

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