Ideales y Mandamientos de los Caballeros Medievales

Ideales y Mandamientos de los Caballeros Medievales
Los caballeros eran capaces de enfrentarse a personas con mayor habilidad para luchar, sin medir consecuencias.

Los ideales de un caballero medieva son:

Valor: Los caballeros deben soportar sacrificios personales para servir los ideales y a las personas necesitadas. Esto implica el elegir mantener verdad a toda costa. El valor no significa ser estúpido arrogante, sino tener voluntad de hacer lo correcto. 

Estos personajes tenían un gran valor, capaces de pelear con gran coraje contra seres superiores que mantenían a las personas de los pueblos aterrorizados. Los caballeros eran capaces de enfrentarse a personas con mayor habilidad para luchar, sin medir consecuencias.

Por ejemplo: 

En la toma de Valencia Pedro Bermúdez, Alvarez Fañez y Muñoz Guztos luchan heroicamente contra un ejército mucho mayor que ellos.

Defensa: Los caballeros juraban cuando eran ascendidas, defender a sus señores y señoras, a sus familias, a su nación, a las viudas y a los huérfanos, y a la Iglesia. En la defensa de estos ideales e individuos.

Fe: Los caballeros que tenían una fuerte fe en Dios les permitía llevar a cabo toda una vida de sacrificios y tentaciones, dándoles raíces y esperanza fuertes contra los malvados del mundo. Por ejemplo: El Cid siempre antes de una batalla, la encomendaba a Dios y sabía que de Él dependía la suerte del éxito.

Humildad: Los caballeros humildes eran los primeros en decir a las otras personas cuando llevaban a cabo hechos de gran heroicidad, dándoles el honor que merecen de sus buenos hechos.


Y dejando o otros que los feliciten por sus propios hechos y estos los ofrece a Dios. Esta es una de las características más sobresalientes de un caballero.Por ejemplo: El Cid siempre atribuía el éxito de las batallas al coraje de sus soldados y repartía proporcionalmente las riquezas ganadas.

Justicia: Para los caballeros era muy importante buscar la verdad sobre todo, los caballeros no buscaban su beneficio personal. La justicia sin templar por misericordia puede traer pena, sin embargo. La justicia buscada por los caballeros sin la flexión a la tentación era la utilizada por ellos. Por ejemplo: El Cid bien pudo haber matado a los infantes de Carrión pero prefirió que se hiciera un juicio y castigarles justamente.

Generosidad: La generosidad era una característica de un caballero. Para contradecir la debilidad de la avaricia, los caballeros eran tan abundantes como sus recursos permitirían. Un caballero generoso puede recorrer mejor la línea entre la misericordia y la justicia fría.Por ejemplo: El Cid repartía los bienes de las batallas ganadas y además era generoso con los enemigos derrotados como el conde Berenguer.

Templanza: El caballero debía estar acostumbrado a comer y beber con moderación. Además el caballero debe ser moderado con sus riquezas, esto no significaba abstenerse de ellas sino, no utilizarlas vanamente. Sin templanza no se podía mantener el honor de la caballería. El caballero debía contenerse de sus apetitos sexuales.

Lealtad: Los buenos caballeros juraban defender fervientemente sus ideales, a la Iglesia y a sus señores, ellos darían su vida por defenderlos. Por ejemplo: El Cid bien pudo haber luchado contra el rey Alfonso y derrotarlo, pero él le era fiel y cumplió sus órdenes de destierro.

Nobleza: La nobleza es el principio de la cortesía. Y los caballeros debían así ser corteses, honrados, estimables, generosos e ilustres equitativos a todos mientras que desarrollaron y mantuvieran un carácter noble con los ideales de la caballería. Un caballero es por siempre un ejemplo a seguir

Los caballeros también poseían mandamientos inquebrantables:

Creeréis en todo lo que la Santa Iglesia enseñe y observaréis todos sus mandamientos.

Protegeréis a la Santa Iglesia.

Tendréis respeto por sus debilidades, las defenderás.

Amaréis el país en que nacisteis.

No retrocederéis ante el enemigo.

Haréis a los infieles una guerra sin cuarteles.

Cumpliréis vuestros deberes feudales si no contradice la ley de Dios.

No mentiréis y seréis fiel a vuestra palabra.

Seréis generoso.

Mantendréis el bien frente a la injusticia y el mal.

Armadura

Las armaduras de los caballeros podrían fácilmente pesar unos 50 kg, más que algunos niños, por eso es muy difícil herirle mientras están en el caballo. Por eso es mas fácil herirles o matarles estando en el suelo.

En esa época no existían armas de fuego, sino las siguientes:

Arcos

Ballesta: Era un arqueamiento mecánico de acero corto que tiraba flechas pequeñas. Tomaba un tiempo largo para cargarlo. Esta arma podía tirar docenas de flechas. Prohibida por la iglesia, la mayoría de los caballeros la consideraban una arma que deshonraba, pero algunos soldados la utilizaron dé todos modos.

Arco largo: Era un arqueamiento grande bajo gran tensión que era difícil de dominar, pero podría lanzar flechas mortales hasta 100 yardas.

Arco común: El arqueamiento más común que se encontrará en Europa, tiene un rango y una exactitud limitada, y se utilizaba lo más a menudo para la caza, que para la guerra.

Armas personales

Lanza: La segunda arma preferida de un caballero, fue hecha de hierro. La rectitud de la lanza simbolizó verdad al caballero, y su cabeza del hierro, fuerza. La arma más vieja del personal fue utilizada generalmente para empujar o tirar al enemigo de su caballo. Los postes eran cerca de 3 m de longitud y rematados con una punta de lanza que sería un triángulo.

Lucio: Era una arma suiza que servía para defenderse de los caballeros: 5 metros de largo. La utilizaban para a herir a los caballos.

Armas de mano

Maza: Es una bola pesada claveteada asociada directamente a una manija. Rompían al enemigo, vino en las versiones del lacayo (de largo mango) y del jinete (corto-dirigido).

Hacha: Es una gran lamina afilada de hierro, incrustada a un palo.

Espada: El arma más común para luchar mano-a-mano del caballero, era una lámina templada del acero que tiene aproximadamente 1,20 m de longitud. Bendecida por el sacerdote, la espada era generalmente el arma preferida de un caballero.

 La espada era más que un arma, porque la lámina y el hilt formaban la muestra sagrada de la cruz. 

La espada más común era la denominada espada bastarda; esta arma de doble filo tenía una longitud que oscilaba entre las 30" y las 42" pulgadas, pero solamente pesaba de 3 a 4 libras, lo que permitía un manejo ágil en el campo de batalla. 

Una espada más grande era la espada híbrida, característica que volvía más engorroso su uso y transporte.