La fragmentación del bosque es nefasta

La fragmentación del bosque es nefasta
Fotos: Anthony Lynam, Luke Gibson
¿Por qué son importantes los bosques?

¿Hoy desayunaste? ¿Leíste un libro? ¿Prendiste una luz?

¿Firmaste un cheque? ¿Limpiaste tu nariz?.

 ¿Te das cuenta de la importancia de los bosques en nuestras vidas?

El rol de los árboles y los bosques es crítico para los seres vivos.

Las masas forestales absorben el dióxido de carbono y producen el oxígeno que respiramos.

Sirven para atrapar o interceptar partículas sólidas aéreas, sin descontar la absorción a nivel del suelo del monóxido de carbono, dióxido de azufre y otros gases de efecto invernadero.

Varía entre especies y tamaño de los árboles, pero de manera general, 1 ÁRBOL puede absorber cerca a 5 kilogramos de contaminantes al año y produce 118 kilogramos de oxígeno, suficientes para la respiración de 2 PERSONAS. 

La inundación permanente producida por una presa pone de manifiesto lo nefasta que es la fragmentación del bosque para la biodiversidad.

La ciencia es el único sistema de adquisición de conocimiento objetivo que tiene el ser humano.

Pese a la presión del principio de autoridad, de las opiniones, de la fe o de las presiones de grupos religiosos o políticos, al final la ciencia proporciona la mejor explicación temporal para los hechos con los que tenemos relación material.

La ciencia avanza gracias a que generalmente se puede contrastar una hipótesis con la realidad a través de un experimento o la observación de los experimentos que la Naturaleza ha realizado ya por nosotros.

Cuando no se puede hacer esto el avance de la ciencia simplemente se detiene.

Esta limitación experimental a veces es absoluta. Nunca sabremos qué hubiera pasado si no se hubieran extinguido los dinosaurios, por ejemplo.

La evolución es un hecho histórico con sólo una secuencia a estudiar.

Tampoco sabremos cómo serán los descendientes de las ratas actuales dentro de un millón de años porque no hay científico tan optimista y con tanta paciencia como para esperar ese lapso de tiempo.

Otras veces los límites son éticos.

No puedes experimentar con pacientes humanos a todas y a locas sin te comparen con los “médicos” de los campos de exterminio nazis.

Un científico tampoco puede destruir un ecosistema a propósito para saber cómo se va recuperando e ir publicando artículos mientras tanto.

Pero, al igual que la Naturaleza a veces realiza experimentos que los científicos no se atreverían a realizar, los políticos deciden emprender determinado tipo de acciones que tienen consecuencias sobre el entorno.

El gobierno de Tailandia decidió en 1987 construir la presa Chiew Larn en el río Khlong Saeng y esta decisión inundó una región de unos 150 kilómetros cuadrados.

El valle se fue inundando, pero las colinas de la región se transformaron en islas de diversos tamaños, aislando a las comunidades vegetales y animales que vivían en ellas.

Es así como el gobierno tailandés realizó sin querer un experimento gran escala sobre ecología.

Entre los ecólogos siempre ha habido preocupación por lo que se ha llamado fragmentación del medio.

Si un bosque es pequeño es imposible que albergue la biodiversidad que alberga un gran bosque primario.

Si trazamos carreteras y destruimos partes de un bosque primario de tal modo que regiones de él queden aisladas de los demás, entonces será complicado mantener la misma biodiversidad.

Simplemente muchas especies se extinguirán.

Hay un tamaño mínimo para que el ecosistema sea saludable, el problema es saber cuál es.

Las especies aisladas de este modo experimentan estrés y además no se benefician del conjunto de genes de una gran población.

Debido a esto pueden aparecer problemas de esterilidad y endogamia.

Los bordes de esas regiones no tienen además ya las características ideales y encima los animales son más sensibles a cualquier plaga o problema debido a su reducido número.

En estos sitios al final se crea una deuda de extinción que tarde o temprano se termina cobrando.

Es como tener unos peces en un acuario.

Sobreviven porque es un sistema abierto al que se le aportan nutrientes y oxígeno. Si deseáramos tener los mismos peces en un sistema cerrado auto-mantenido posiblemente ni una piscina olímpica nos bastaría.

Simplemente se necesita un tamaño que es cada vez más grande cuanto más grandes y complejos son los animales que hay dentro.

Las ecoesferas desarrolladas por la NASA y ahora comercializadas pueden ser cerradas porque sólo hay bacterias, algas fotosintéticas y unos camarones muy pequeños que no se reproducen.

El caso es que Chiew Larn ha ofrecido a los expertos del campo una oportunidad para estudiar estos detalles.

Ahora hay más de 100 islas en el embalse cuyos animales terrestres han estado en completo aislamiento durante años.

A principios de los noventa David Woodruff, de la Universidad de California en San Diego, y su equipo colocaron una serie de trampas para contabilizar la variedad y cantidad de mamíferos en 12 de esas islas.

Los tamaños de esas islas oscilaban entre las 0,3 y las 56,3 hectáreas.

Comprobó que al cabo de 5 o 7 años de aislamiento las islas grandes todavía albergaban 12 especies de ratas, ratones, ardillas, etc.

Esta biodiversidad era similar a la del resto del bosque cercano que no había sido afectado por el embalse.

Sin embargo, las islas pequeñas ya sólo tenían 3 de esas especies, lo que indicaba que la biodiversidad había declinado en esos lugares.

En 2012 y 2013 Luke Gibson, de la Universidad Nacional de Singapur, y sus colaboradores revisitaron estas islas e hicieron el mismo tipo de estudio.

El resultado es deprimente. 

De las 12 especies que todavía quedaban en las islas grandes 6 ya han desaparecido completamente y 5 han declinado fuertemente.

Gibson asegura que han documentado la práctica extinción de un grupo animal completo.

En la mayoría de las islas casi todas las especies nativas de este género han desaparecido. Sólo en unas pocas islas quedan algunos ejemplares.

Todas las islas han sufrido una extinción masiva en sólo 20 años. “Nadie esperaba algo así”, comenta Gibson al New York Times.

Pero la población de rata de campo malaya (Rattus tiomanicus) ha experimentado una explosión demográfica en estas islas, especie que es difícil de encontrar en el entorno del bosque inalterado por el embalse.

Los investigadores culpan de la debacle ecológica a la fragmentación del hábitat, que ha permitido la proliferación de una especie invasora a costa de todas las demás.

Obviamente el resultado no es del todo extrapolable a la fragmentación de bosques debido a la deforestación porque algunos individuos pueden emigrar desde la periferia y recolonizar las zonas aisladas, pero el estudio es importante y confirma las consecuencias nefastas que dicha fragmentación tiene sobre la biodiversidad.

Además es una advertencia de lo que puede pasar en otros lugares.

Así por ejemplo, el 80% de los fragmentos del bosque atlántico brasileño tienen un tamaño de unas 50 hectáreas o menos y están rodeados por agricultura intensiva que fomenta las especies invasoras, por lo que se verá afectado de una manera similar al caso de Chiew Larn.

Los árboles en las ciudades.-

La importancia es vital por los numerosos beneficios que ofrecen y además, resalto que en dependencia de su localización, la especie, el tamaño y la sombra que forman pueden incidir en la reducción de la energía usada en los aires acondicionados nada más que entre un significativo 15 al 50% en verano.

La evaporación del agua de sus hojas mantiene frescas las casas y fungen de muros vegetales para atenuar los ruidos.

Ni qué decir del uso recreacional y paisajistico que representan.

Su rol en el sistema de agua.

Por ejemplo, el suplemento de agua en EE. UU., respecto a formación, filtración y almacenamiento alcanza a ⅔ partes.

Con seguridad que sucede lo propio en nuestras latitudes.

Las cuencas son vitales para el aprovisionamiento de los núcleos urbanos.

La facultad de la población forestal y los suelos van a afectar positivamente en la calidad y cantidad del agua subterránea, como cuando hay un exceso de agua por una determinada precipitación pluvial, los bosques ayudan a mitigar el efecto de desbordes.

Por ejemplo, existe un plan masivo de reforestación en la ciudad de Baltimore, EE. UU. para que la vegetación ayude a infiltrar el agua de escorrentía en el área de la Bahía de Chesapeake.

El pulmón del planeta.

El Amazonas es la masa arbórea más grande y en serio riesgo.

Ese pulmón del planeta está acechado permanentemente por las talas indiscriminadas, los incendios forestales, la expansión de la frontera agrícola, la explotación de oro y la consecuente contaminación, y así, podríamos citar tantos otros problemas.

Un dato escalofriante: en los últimos 50 años, el planeta perdió el 50% de sus bosques.

Algo muy breve sobre el Amazonas.-

Aún raya en lo absurdo que la "responsabilidad" para ser centinelas de la amazonía sólo recaiga en los países que cobijan al mismo.

Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Venezuela....no pueden y ni deben trabajar solos porque no cuentan con la capacidad tecnológica y económica para hacer frente a grandes "carteles" depredadores.

La comunidad internacional debe hacer un esfuerzo y trabajar mancomunadamente con el objetivo de conservar esa reserva natural mundial y dotar de mejores condiciones de vida a sus pobladores.

Que no suene a paternalismo, pero debe sonar a compromiso global que económicamente no representa nada ante tantas naciones ricas y políticamente es una buena chance para demostrar a la sociedad civil el compromiso para con el medio ambiente.

Durante la última mitad del siglo pasado, el Amazonas perdió al menos un 17% de su cobertura vegetal.

A pesar de los esfuerzos de Brasil y algunas agencias, no se está pudiendo conservar el mismo como debería.

Por esa razón llamamos al compromiso multilateral que señalamos al inicio.

Aún cuando la humanidad anda aletargada y sumida en su rutina, no queda tiempo para pensar qué está sucediendo y qué se puede hacer respecto a la masa forestal que mengua a ritmos galopantes.

La ecuación ambiental del ya maltrecho ambiente debe incorporar una nueva variable a la presión por los recursos naturales; el clima errático y cada vez lo es más ya que para tu conocimiento, el Amazonas es un gran regulador térmico planetario.

Bueno, para ir cerrando, este artículo no tiene ningún tinte de artículo científico.

Son sólo algunas ideas, ya constantes en VCN, sobre la importancia de preservar el medio ambiente sumado a que TODOS somos responsables en apoyar a toda iniciativa justa que se lleve a cabo para salvar el Amazonas, su gente y su biodiversidad.

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