Osos polares cambian dieta por cambio climático

 Los osos polares cambiaron de dieta debido al cambio climático
Los osos polares cambiaron de dieta debido al cambio climático.

Por María Victoria Marchisio.

Según surge de un artículo publicado en BMC Ecology, sobre un proyecto de investigación sobre osos polares (Ursus maritimus).

Un magnífico ejemplar de un oso polar que habita en el Ártico.

La investigación se refiere a que éstos habrían cambiado su dieta, como consecuencia del deshielo del Ártico, que se traduce en una realidad actual que coloca a estos animales más tiempo en tierra firme, lo que a su vez conlleva una necesaria adaptación de supervivencia teniendo que adaptar sus hábitos.

Así las cosas, esta especie ha pasado de cazar focas oceladas (Pusa hispida) a modificar su dieta a una mixta conformada por un lado por frutos, caribúes (Rangifer tarandus) y por otro, por ganso blanco (Anser caerulescens).

La determinación de esta modificación de hábitos se dedujo a partir de un método no invasivo, aunque tampoco demasiado agradable, que consistió en el estudio de las heces dejadas por estos animales, cuyo resultado fue indubitable, y se confrontó con los datos de una serie histórica que comenzó a recogerse hace 40 años sobre la dieta de estos animales, revelándose el gran cambio que es objeto de este artículo.

«La razón para el cambio de dieta es sencilla: consecuencia del cambio climático, el hielo dura menos tiempo, razón por la que los osos polares ya no pueden seguir usándolo como antaño, a modo de plataforma para llegar hasta las focas.

Entonces, al estar más tiempo en tierra firme, como se indicara, tienen menos posibilidades de comer su alimentación habitual y así se ven impelidos a cambiar la fuente de alimentación»

Al margen de la sencillez con que se relata este cambio, nadie dudará que pasar de una presa a otra no es tan simple, máxime considerando que las estrategias de depredación también cambiaron, y no es lo mismo cazar a nado una foca que cazar un ave al vuelo.

Y, más aún, si se considera que a diferencia de la dieta de los osos polares de hace 40 años, hoy éstos se ven obligados también a incluir vegetación en su dieta, lo cual significa un gran cambio evolutivo.

Trascendental podría decirse, de modo tal que se acorta la brecha de diferencias entre los osos polares y los osos pardos, que eran tan disímiles, como sus colores, hasta hace un tiempo, en el que los cambios climáticos comenzaron a desequilibrar la vida en la naturaleza.

Como nota de color, les cuento algo que leí y realmente no sabía antes y es que resulta importante resaltar que hace 600.000 años los osos polares se separaron evolutivamente de los osos pardos, los cuales son omnívoros, y que, en todo este tiempo, si bien los osos polares se fueron especializando en cazar por las condiciones de su hábitat natural, no perdieron la capacidad para digerir vegetales.

Es por dicha razón que hoy, cuando las necesidades lo obligan, puede volver a adaptarse a las costumbres ancestrales.

 Los osos polares cambiaron de dieta debido al cambio climático
¿Pueden los osos polares cambiar de color?

De no ser controlado, el Cambio Climático ,podría acarrear consecuencias nefastas en nuestro planeta, ya que el aumento de las temperaturas y la subida del nivel del mar suponen a su vez una amenaza para las especies que habitan en él, tal y como las conocemos, como es el caso de la supervivencia de los osos polares… y de su color.

¿De qué color son los osos polares?

Para entender por qué estos animales podrían llegar a cambiar de color, antes debemos saber cuál es el verdadero color de los osos polares. 

A priori, la respuesta que nos ofrece nuestro sentido de la vista parece bastante obvia: de color blanco. Sin embargo, la verdadera razón resulta más compleja. 

En realidad la piel de estos osos es negra, y su pelaje, aunque parezca blanco, es transparente, y los aísla extremadamente bien del frío y también los hace invisibles a la luz infrarroja. 

Este pelaje se comporta como la nieve; ambos son receptores del aire acumulado entre cristales de hielo (en principio transparentes), pero que dispersan la luz, es decir, la absorben y luego la emiten en todas direcciones. 

Así, lo que vemos es un color blanco, ya que refleja todos los colores que se encuentran en los componentes del aire; una mezcla de colores que se emite una vez la luz ha atravesado el pelaje transparente. 

Es esta ausencia de color en su pelaje la verdadera razón por la que estos animales pueden cambiar de color en un contexto diferente. 

Por ejemplo, pueden volverse de color amarillento por la oxidación producida por los rayos solares, o incluso teñirse de púrpura por el tratamiento con violeta de genciana, un compuesto químico usado para curar afecciones cutáneas. 

También es común que los osos polares lleguen a adquirir una tonalidad verdosa debido a las algas que quedan atrapadas entre sus pelos. 

Con el cambio climático, sería lógico pensar que la subida del nivel del mar y la fusión del hielo en el Ártico fuesen los responsables de una mayor cantidad de algas en el medio terrestre, y por consiguiente un enverdecimiento progresivo de los osos polares.
Una cuestión evolutiva y un futuro incierto

Las especies animales y vegetales que hoy en día vemos a nuestro alrededor son fruto de una adaptación evolutiva que ha tenido lugar durante miles de años. 

Esto se debe a la llamada selección natural, en la que de manera espontánea, aquellos individuos con las características más adecuadas para vivir en el ambiente en el que se encuentran son los que se “seleccionan” para sobrevivir, para tener descendientes a los que transferir dichas cualidades y así ofrecerles también esta ventaja evolutiva que garantice la conservación de la especie.

Así, los osos polares son de pelaje transparente porque esta característica les ha conferido una ventaja evolutiva ayudándolos a camuflarse en la nieve y así evitar el ataque de predadores, además de ofrecerles una excelente protección térmica para resistir las bajas temperaturas en el Ártico. 

Sin embargo, con la futura fusión de los casquetes polares, cada vez habrá más ejemplares expuestos a un ambiente terrestre sin nieve, en el que el color blanquecino característico de estos animales ya no supondrá una ventaja sino al contrario; un grave inconveniente para garantizar su supervivencia. 

Entonces, ¿de qué color pinta el futuro de los osos polares?

Un estudio llevado a cabo en 2013 analizó las fuentes genéticas de los osos pardos en las islas ABC (Admiralty, Baranof y Chichagof) en Alaska.

Los investigadores descubrieron que estos osos de color marrón son en realidad descendientes de los osos polares que habitaban en dichas islas durante la fusión del hielo al final de la última era glacial. 

Los osos pardos llegaron a estas islas y comenzaron a reproducirse con estos ejemplares polares aislados, dando lugar a híbridos fértiles y puesto que la población de color marrón era más numerosa, ésta acabó por hacer desaparecer la población polar.

De igual manera, la vertiginosa velocidad que está alcanzando el calentamiento global actualmente, podría conducir a una desaparición de esta especie, que estaría destinada a ser cada vez más reducida. 

Los osos polares son sólo un ejemplo que pone de manifiesto la complejidad de todos los factores que intervienen en la vida sobre el planeta Tierra, y pueden ayudarnos a tomar en el presente las decisiones adecuadas que nos ayuden a proteger nuestro futuro.

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