El cinturón de castidad

El cinturón de castidad,
El cinturón de castidad, introducido en Europa en la Edad Media.

El control de la sexualidad femenina se remonta casi a los orígenes de la civilización.

Según los historiadores, en Oriente, las prácticas para evitar que la mujer tuviera relaciones con otros hombres que no fuera el cónyuge eran bastante habituales y, en ciertas ocasiones, crueles.

Cuenta la leyenda popular que los caballeros medievales antes de comenzar sus aventuras y viajes de larga duración “vestían” a sus esposas con aparatosos cinturones de castidad.

Estos cinturones hechos de metal y cuero tenían como objetivo preservar los atributos más íntimos de sus mujeres ante posibles “ataques” e “intrusiones” de otros intrépidos caballeros o de algún que otro osado juglar. 

De este modo, los caballeros medievales podían preservar su linea de sangre limpia y protegida de contaminación “extramatrimonial”.

Así, por ejemplo, para evitar embarazos entre las esclavas sudanesas, se les cosía literalmente el órgano sexual con anillos de metal, e incluso en casos extremos, concretamente en los harenes, se utilizaban métodos más drásticos, como destruir los órganos femeninos externos.

Sin embargo, el control genital que más aceptación obtuvo en Occidente fue sin lugar a dudas el cinturón de castidad.

Este instrumento, de origen semita, fue introducido en Europa en la Edad Media, tras las Cruzadas en Tierra Santa.

El cinturón de castidad

El cinturón consistía en un estuche de metal -hierro o plata-, que se ceñía al cuerpo de la dama.
 
Para reforzar los mecanismos de seguridad, una gruesa barra pasaba entre las piernas, lo que hacia difícil el caminar.

Esta tortuosa coraza sólo tenía dos rendijas, que permitían la evacuación corporal, pero que a la vez impedían la penetración de cualquier objeto, ya que estaban flanqueadas por afiladas púas.

Mientras llevaban colocados estos aparatos, las mujeres no podían asearse sus partes intimas, lo que constituía un foco de infecciones.

A esto hay que añadir que la barra retenía parte de las heces, el flujo menstrual y la orina.

Esta práctica ,parece que perduró durante siglos, y parece ser que, incluso en el siglo XVI, se podían encontrar en los mercadillos vendedores de tan horrendos artilugios.


Pero, ¿de verdad existieron los cinturones de castidad medievales?

Hasta ahora se creía que sí pero los historiadores modernos consideran que los cinturones de castidad nunca han existido, al menos tal y cómo los conocemos. 

El museo Británico declaró como falso un cinturón de castidad que habían estado exhibiendo durante más de 150 años y desde entonces otros muchos museos han ido retirando progresiva y silenciosamente todos los cinturones de castidad que tenían expuestos tras comprobar que eran falsos.

Por lo tanto, malas noticias para los fetichistas: Los expertos corroboran que no hay indicios de que se haya usado alguna vez en la historia un cinturón de castidad, exceptuando eso sí, los modernos cinturones. 

Se cree que la mitificación de los cinturones de castidad puede venir por la sátira de algunos escritores franceses como Rabelais.


¿Y ahora? Existen los cinturones de castidad

Hoy en día no es difícil encontrar “cinturones de castidad” modernos, pero estos cinturones no están diseñados con el mismo objetivo con el que supuestamente debían estar diseñados los cinturones de castidad medievales. 

Hoy en día, estos artilugios forman parte de los juegos eróticos de algunas parejas atraídas por el lado más fetichista de estos objetos, claro que sus diseños no deberían suponer un peligro a la hora de mantener relaciones íntimas.

¿Sabe el cuerpo que necesita quemar grasa? | VCN
El cinturón de castidad, introducido en Europa en la Edad Media. El control de la sexualidad femenina se remonta casi a los orígenes de la ...

¿Personalidades oscuras, leen mejor las emociones de los demás ...
Personalidades oscuras

Fuente: http://supercurioso.com/
Creative Commons