Estar de pie demasiado tiempo es malo

Estar de pie demasiado tiempo es malo
Estar de pie demasiado tiempo en el trabajo también es malo.

Sabemos lo peligroso que es mantenerse demasiado tiempo sentado.

Ahora bien, como siempre os suelo decir, los excesos son malos en cualquier sentido.

Por ello, no solo el hecho de permanecer sentados en exceso es perjudicial, sino que mantenerse demasiado tiempo de pie también lo es, y esto lo solemos hacer precisamente en una parte de nuestro día que ocupa muchísimo tiempo: El trabajo.

Ahora, un reciente estudio pone en el punto de mira el peligro de mantenerse de pie demasiado tiempo durante el trabajo, pues casi el 50% de los trabajadores a nivel mundial deben estar de pie al menos tres cuartas partes de su jornada laboral, y esto conlleva una serie de síntomas muy desagradables.

Permanecer sentado es malo, pero estar de pie demasiado tiempo también.

El estudio, publicado en Arthritis Care & Research y llevado a cabo por investigadores de la ETH Zürich de Suiza, advierte sobre síntomas como fatiga, calambres de piernas o dolor de espalda, que no solo alterar nuestra salud, sino que también perjudican nuestro desempeño laboral y alteran nuestra productividad.

Además, a largo plazo la fatiga muscular puede crear problemas articulares y lumbalgias, y como bien comenta María Gabriela García (autora principal del estudio), todos estos factores unidos no solo provocan una carga en el individuo que los sufre, sino que a largo plazo la fatiga y las artromialgias pasan factura a las empresas y la sociedad en general, y hasta ahora las investigaciones no han puesto demasiada atención en ello.

Según los hallazgos de García y sus colegas, los más jóvenes y los más mayores son los más afectados por esta situación.

Para el estudio, se investigó a 14 hombres y 12 mujeres de dos grupos de edad diferentes a los cuales se les hizo simular un trabajo para estar de pie por períodos de hasta 5 horas de duración, incluyendo descansos de no más de 5 minutos y un descanso para comer de unos 30 minutos.

Se midió la fatiga muscular mediante estimulación eléctrica (causando espasmos musculares y midiendo la fuerza de contracción muscular o MTF). También se midió la estabilidad postural y se evaluó el nivel de incomodidad de los individuos.

Las conclusiones del estudio no dejan lugar a dudas: Incluso con descansos regulares, los voluntarios experimentaron una fatiga significativa a largo plazo tras jornadas laborales de 5 horas estando de pie.

Además, la fatiga se prolongaba durante al menos 30 minutos después de un periodo de recuperación estando sentados.

Y precisamente los más jóvenes, de 18 a 30 años, eran los más propensos a mostrar fatiga a largo plazo; de forma muy similar a los individuos de mayor edad, de 50 años o más.

La fatiga a largo plazo puede pasar desapercibida

Finalmente, los investigadores encontraron cierta discrepancia entre los resultados físicos (medibles) y la percepción de los voluntarios, los cuales parecían no percibir cómo la fatiga duraba más allá de los 30 minutos de descanso tras las 5 horas de jornada laboral.

Así lo comenta García:

“La fatiga tras horas prolongadas de trabajo permanece a largo plazo sin ser percibida.

Los horarios de trabajo actuales, con tantas horas de pie, pueden no ser adecuados para la prevención de la acumulación de fatiga, la cual puede acabar contribuyendo a los trastornos musculoesqueléticos y dolores de espalda”

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