¿Ser padre te hará engordar?

Ser padre te hará engordar
¿Ser padre te hará engordar?

Ser padre es el camino “natural” a seguir para muchos, pues se tiene en cuenta como un episodio más de la vida de un hombre al que hay que llegar (como el matrimonio).

Y digo para muchos, por no querer generalizar, pues no es una decisión obligada a tomar ni mucho menos.

Ahora bien, ¿alguna vez habéis notado que un hombre, tras ser padre, empieza a engordar? ¿acaso el embarazo de una mujer afecta a su pareja, haciéndole aumentar de peso?

Podría parecer una pregunta sin sentido, y lo más lógico sería achacar este aumento de peso a la misma edad, aunque sepamos de sobra que muchos hombres de quejan por propia experiencia:

Falta de sueño, falta de tiempo para hacer ejercicio, colaboración en las comidas rápidas de los pequeños.

¿Queja real o no?

Ser padre y la “curva de la felicidad”, explicada por la ciencia.

Así pues, recientemente se realizó un estudio publicado en la American Journal of Men Health, donde se analizó el efecto que tiene la transición a la paternidad en el Índice de Masa Corporal (IMC) de los hombres jóvenes tras haber entrado en esta etapa de su vida, a nivel de los Estados Unidos.

Los datos procedían del National Longitudinal Study of Adolescent to Adult Healthational, el cual contenía datos de 10.263 jóvenes de entre 12 y 21 años al comienzo del estudio (entre 1994 y 1995), los cuales fueron seguidos durante 20 años, hasta cumplir entre 25 y 34 años en el período 2007-2008.

Se evaluó el IMC de estos hombres según si habían tenido hijos o no, teniendo en cuenta otros factores demográficos o factores de estilo de vida.

Se les dividió en 3 grupos: Padres residentes, padres no residentes y no padres y se realizó una trayectoria de IMC en el tiempo.

Según los resultados, el “efecto paternidad” otorgaba una ganancia promedio de hasta 2 kilogramos y un aumento del 2,6% del IMC en un hombre de unos 1,80 m de alto si era padre por primera vez y convivía con sus hijos.

Por su parte, los padres que no convivían con sus hijos tenían un aumento de un 2% del IMC de promedio desde el momento en que se convertían en padres, lo que sería alrededor de 1,5 kg.

Ser padre hacer engordar, y no serlo hace adelgazar

Asimismo, durante el período de tiempo en el cual los nuevos padres ganaban peso tras el nacimiento de sus hijos, aquellos hombres sin hijos incluso disminuyeron de peso, una media de 1% de IMC y 600 gramos de peso.

Dicho cambio de peso se atribuyó a la edad, pues igualmente se produjo un ligero aumento de IMC en el grupo de los no-padres, a pesar del descenso de dicho peso en la segunda mitad del estudio.

Pero, en los que sí eran padres, la estadística afirma que la razón se encontraba precisamente en el hecho de ser padre (y no en la edad por si misma).

Así comenta los resultados el Dr. Craig Garfield, autor principal del estudio y profesor de Pediatría y Ciencias Sociales Médicas en la Facultad de Medicina de la Universidad Northwestern Feinberg:

“La paternidad puede afectar a la salud de los jóvenes, sobre el efecto ya conocido del matrimonio.

Cuanto más aumento se produzca en los padres, y más aumenta el IMC, mayor es el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, diabetes o cáncer.

Se crean nuevas responsabilidades al tener hijos y se disminuye el tiempo para cuidarse uno mismo, ya que la familia se convierte en prioridad.

Ahora nos damos cuenta de que la transición hacia la paternidad es una etapa importante de la vida en cuanto al desarrollo de la salud de los hombres se refiere.

Es un momento mágico en el que cambian muchas cosas en la vida de un hombre.

Ahora la medicina debe pensar cómo es posible ayudar a estos nuevos padres para que no acudan a la consulta del médico por razones de salud propias”

Fuente | American Journal of Men Health.
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