7 razones saludables que existen para llorar

7 razones saludables que existen para llorar
Las 7 razones saludables que existen para llorar.

Llorar nunca debería ser signo de infelicidad o de perjuicio para nadie.

¿Por qué lloramos? Esta pregunta, es decir, la razón por la que derramamos lágrimas es algo peculiar y difícil de explicar en algunas ocasiones.

Llorar, como igualmente se produce con el dolor, es una reacción de nuestro cuerpo hacia un estímulo determinado.

Otra cosa es que el asunto se vuelva repetitivo e incontrolado, como sucede en los casos de dolor crónico o puede llegar a darse con el llanto crónico, y en tal caso sí debe preocuparnos y buscar ayuda para solucionarlo.

Ahora bien, ¿por qué es beneficioso llorar? 

Muchos evitan ese momento de desahogo por asociarlo con vulnerabilidad, infelicidad o con la posibilidad de sentirse peor. 

Sin embargo, lo que sucede es totalmente lo contrario, pues evitar las lagrimas puede ser lo realmente peligroso y llorar puede tener múltiples beneficios como bien indica un reciente estudio publicado en Motivation & Emotion.

1. Llorar proporciona una gran liberación emocional

El llanto es una gran vía de escape para nuestras emociones. Como comentábamos, es una reacción totalmente fisiológica, y las lágrimas parecen actuar como un mecanismo de desbordamiento emocional: Movilizan nuestros sentimientos en forma de catarsis, manteniendo así el equilibrio emocional.


2. Las lágrimas ayudan a liberar toxinas

Como ya ocurre con el sudor, las lágrimas liberadas en el llanto también son una buena forma de eliminación de toxinas. 

De hecho, una investigación demostró que las lágrimas surgidas por motivos emocionales se componen de mayores niveles de hormona del estrés que aquellas que se derraman por otras razones (como cortar cebolla, por ejemplo).

Por ello, llorar como desahogo emocional liberaría a nuestro cuerpo de ese exceso de estrés mediante la expulsión de hormonas en las lágrimas. 


3. Llorar activa nuestro sistema inmunológico

Llorar también tendría algún peso en nuestro sistema inmune, pues las lágrimas liberadas como desahogo emocional contienen una proteína llamada lisozima, cuya función de combatir las infecciones bacterianas. 

Dicha proteína también se encuentra en la leche humana, el moco y la saliva. Por ello, derramar lágrimas sería una forma de reforzar la secreción de defensas fisiológicas de nuestro organismo como respuesta al estrés. 


4. Llorar aumenta la empatía y refuerza la intimidad

Como ya nos indica el sentido común, derramar lágrimas implica comunicar nuestros sentimientos a los demás, que generalmente reaccionan esgrimiendo compasión (un pilar fundamental de la intimidad emocional). 

El apoyo recibido por los demás en dichos momentos fortalece las relaciones interpersonales y aumenta la empatía. Así pues, llorar sería la manera de garantizar una ayuda mutua entre los individuos, fomentando la comprensión y el confort. 


5. Llorar puede, paradojicamente, mejorar el estado de ánimo

Aunque suene contrario a la lógica, llorar podría disminuir nuestro estado de ánimo en un principio, volviendo a activarlo y mejorarlo posteriormente con el paso de apenas hora y media después del proceso, según concluyó un estudio. 

Realmente, siendo objetivos, esta paradoja tiene lógica. Si expresamos nuestras emociones reprimidas mediante el llanto podemos deprimir nuestro estado de ánimo inicialmente, pero dicha expresión nos deja vía libre para volver a mejorarlo posteriormente, tras aliviar la presión emocional sufrida. 


6. Llorar nos recuerda lo que realmente importa

Aunque no nos guste llorar, el proceso nos acaba recordando lo que realmente importa, y las lágrimas nos hacen eliminar el ruido de fondo del estrés cotidiano para volver a centrarnos en lo esencial. Las lágrimas nos recuerdan las situaciones que merecen nuestra atención, y que necesitan solución.


7. Llorar puede impulsar la resiliencia

Finalmente, cabe recordar que el hecho de llorar puede acabar demostrando nuestra capacidad para tolerar y manejar el estrés y el dolor, recordándonos simultáneamente nuestras capacidades naturales para hacer frente a los sentimientos. 

Sabiendo que somos capaces de hacer frente al dolor emocional, nuestra confianza aumentara, protegiéndonos de la desesperanza y el ánimo deprimido en un futuro.


Lágrimas, ¿son todas iguales?

Sabemos que existen lágrimas y formas de llorar por varios motivos y razones: Tristeza, alegría, rabia, cortando cebolla, lágrimas de cocodrilo,  e incluso se han descrito lágrimas tras el acto sexual. 

Las lágrimas son diferentes según la emoción que las desencadena

Según podemos leer en Smithsonian, las lágrimas se podrían dividir básicamente en tres tipos según su origen: 

  • Origen psíquico: Se trataría del llanto causado por emociones muy intensas.
  • Origen basal: Lágrimas causadas con el único objetivo de lubricar y proteger el ojo humano.
  • Origen reflejo: Se producirían por un agente externo, como lo que sucede cuando cortamos cebolla.

Pero aquí no acaba la cosa, y es que dentro del mencionado origen psíquico podríamos subdividir más los diferentes tipos de lágrimas según la emoción: Alegría, tristeza, ira… Y esto también tiene su propia explicación científica. 

Como ya explicamos en su día sobre por qué lloramos, las lágrimas contienen una serie de compuestos químicos consigo (células inmunes, enzimas proteícos, compuestos grasos, neurotransmisores), y dicha composición variaría según el tipo de lágrimas.


Lágrimas de tristeza

Entre dichos neurotransmisores tendríamos las endorfinas, conocidas por producirse en momentos de placer o euforia, y también después de hacer ejercicio físico. Por otro lado tendríamos la encefalina, conocida por producirse como neurotransmisor asociado al dolor.
Todas estas sustancias, tras secarse, cristalizan de formas diferentes. Y, si las miramos bajo un microscopio, podremos comprobar cómo cada tipo de lágrima puede ser totalmente diferente al otro según dicha cristalización.


Lágrimas de alegría

Incluso tenemos el ejemplo de las lágrimas reflejas, como las que se producen tras cortar cebolla, que a pesar de no ser originadas por una emoción determinada sino como mera protección refleja del globo ocular, se diferencia perfectamente de las que sí se deben a emociones intensas.


Lágrimas de cebolla

Finalmente, os dejamos la fuente de todas estas imágenes, donde podréis encontrar el trabajo completo de Fisher y los diferentes tipos de lágrimas que podemos llegar a encontrar. No tiene desperdicio.

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