Mejor ejercitarse poco que no hacer nada

El ejercicio suave, pero regular, es bueno para el corazón.

“Pues yo me levanto a las cinco de la mañana, hago cuarenta y cinco minutos de bici estática, luego una hora de cardio, doscientas flexiones y ya la media hora de yoga para desestresar.

El ejercicio suave, pero regular, es bueno para el corazón.
Es que, si no, no estás haciendo nada.

Es más bien postureo”.

A lo mejor lo he exagerado un poquitín, pero sí que es cierto que hay quién piensa que, si no se machaca en el gimnasio, en realidad no se está ejercitando. 

 Todo depende de la razón por la que estemos haciendo el ejercicio, pero si simplemente queremos cuidarnos y tener un corazón sano, según un estudio reciente, basta con hacer ejercicio suave.

Eso sí, de forma regular.

Mejor ejercitarse poco que no hacer nada  

Muchas veces, al intentar no caer en el postureo antes mencionado, nos pegamos tales palizas que no duramos más de un par de sesiones. 

Esto sí que es verdaderamente perjudicial, pues es mucho peor no hacer nada o hacerlo de manera intermitente, que hacer un poquito de ejercicio de manera regular.

Además, ejercitarse con demasiada intensidad sin la preparación adecuada también resulta doblemente perjudicial.

Para la realización de este estudio, que ha sido publicado en Journal of the American College of Cardiology, estudiaron diferentes tiempos e intensidades a la hora de realizar ejercicio aeróbico, que resulta ser el mejor para la salud cardiovascular.

Concluyeron con la recomendación de 150 minutos de ejercicio semanales, pues podrían bastar para reducir la probabilidad de morir por fallo vascular. Sin embargo, según los investigadores, la mitad de los americanos no llegan a esa cantidad. 

Sedentarismo causado por el miedo  

Curiosamente, el motivo por el que algunas personas no realizan ni siquiera esta pequeña cantidad de ejercicio físico puede deberse al miedo a adquirir algún tipo de afección del corazón. 

Según los investigadores, algunos medios de comunicación podrían ser los responsables de estas conclusiones, por lo que es muy importante informar debidamente a la población de cómo, siguiendo una serie de pautas, los beneficios superan a los riesgos.

Algunas de las actividades recomendadas para mantener este tipo de rutina son nadar, correr y montar en bici. 

Aunque este estudio es americano, se puede extrapolar perfectamente a la población española, por lo que podemos aplicarnos los resultados y comenzar a ejercitarnos cuanto antes.

Cualquier momento es bueno para empezar a mirar por nuestra salud.

No se lo piensen mucho.

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