¿Qué es la piel de gallina?

 ¿Qué es la piel de gallina?
¿Por qué se nos pone la piel de gallina?

Seguro que te lo habrás preguntado alguna vez.

Los ingleses lo llaman “piel de pato”, pero para nosotros es sencillamente “piel de gallina”, esa sensación indefinible que de vez en cuando recorre nuestro cuerpo al ver o escuchar algo en concreto, algo que nos provoca miedo, inquietud o desagrado.

La piel de gallina es una reacción causada por un músculo, llamado erector pili, que se encuentra inserto en los folículos pilosos, provocando que el vello se erice bajo ciertas situaciones.

Se considera un órgano vestigial, ya que sus funciones estaban claras en nuestros antepasados, que aún conservaban su piel cubierta de una espesa capa de pelo, pero no parece tener una función en la actualidad.

Cuando hay mucho pelo puede servir para aumentar el tamaño aparente ante una amenaza o para restablecer el calor ante una bajada de temperatura, pero con el poco vello que tenemos hoy en día esas dos funciones quedarían descartadas.

Por lo tanto, parece ser que sólo lo conservamos como una forma de exteriorizar nuestras emociones, aunque quizás haya escondido algo más que aún no ha sido descubierto por la ciencia.

Los poros de nuestra piel se elevan de pronto como llevados por un resorte mágico recordándonos a esa misma textura que tienen los animales de pluma en su cuerpo, una breve sensación muy incómoda que nos llena de frío e inquietud a la vez.

¿Cómo se produce?

La piloerección es una reacción del sistema nervioso simpático, también llamado sistema adrenérgico o noradrenérgico (su principal neurotransmisor es la noradrenalina).

La activación del sistema nervioso simpático está relacionada con la respuesta a las conocidas como situaciones E (escape, estrés, ejercicio, emergencia) en las que se produce una liberación de adrenalina desde las glándulas suprarrenales directamente a la circulación sanguínea. Uno de sus muchos efectos es el reflejo piloerector.

Cómo respuesta frente al frío, la activación del sistema nervioso simpático aumenta la actividad muscular, pudiendo hacernos tiritar, lo que genera más calor. La acción sobre el sistema circulatorio reconduce la sangre a zonas internas para reducir la pérdida de calor hacia el exterior por la piel y en los folículos pilosos provoca la contracción del músculo piloerrector para formar una cámara de aire que aumente el aislamiento.

Cómo respuesta ante situaciones de peligro, el sistema nervioso simpático nos prepara para huir o luchar.

Aumenta el ritmo cardíaco, se conduce más sangre a los grandes grupos musculares y las pupilas se dilatan agudizando la vista. La piloerección también se puede producir en estos momentos. Las emociones intensas, producidas incluso al ver una película o escuchar música, pueden activar la respuesta piloerectora al activar el sistema nervioso simpático a través de las emociones.

Pero ¿Por qué? ¿A qué se debe este estremecimiento tan cotidiano?

Piel de gallina, una reacción biológica muy antigua.

En efecto, los expertos nos dicen que se trata de una reacción muy primitiva del ser humano en esos tiempos en que nuestros ancestros tenían pelo en todo el cuerpo.

Al erizarnos, al reaccionar poniendo la piel de gallina nuestro cabello del cuerpo se levantaba para protegernos ante un estímulo amenazante.

Nuestros ancestros conseguían así impresionar al contrincante con todo ese cabello erizado, dando un aparente mayor tamaño.

Esta reacción ocurre normalmente cuando algo nos inquieta o nos produce una sensación incómoda entre el miedo y la desconfianza.

La piloerección es un término que se refiere a la contracción involuntaria de los músculos erectores de los folículos pilosos y que provoca que el pelo se levante sobre la piel. Es lo ocurre cuándo se nos pone la “piel de gallina” y se considera una respuesta fisiológica al aire frío y a emociones extremas, sobre todo el miedo. En medicina también se conoce como cutis anserina.

El frío también está asociado a la piel de gallina, en esa época en que nuestros antepasados aún no andaban erectos, suponía poder levantar el cabello del cuerpo para hacernos entrar en calor y conseguir una protección más tupida y efectiva, pero hoy en día los poros se levantan sin que encontremos más protección que nuestra propia ropa.

El erizamiento del pelo proporciona además un mayor tamaño que usan muchas especies para poder intimidar al oponente. Pensemos por ejemplo en los erizos, o en los felinos cuando levantan el pelo de su lomo mientras empiezan a lanzar sus “bufidos”.

O divertido es también el caso del lagarto Kingy, que cuando se ve amenazado o molesto, alza esa cresta de su cuello tan espectacular para intimidarnos. Y vaya si lo consigue este precioso y simpático animal.

 ¿Qué es la piel de gallina?

Normalmente la piel de gallina se sucede por tres sensaciones básicas: miedo, estremecimiento y frío.

Cuando nuestro cerebro capta esta señal de inquietud, manda una reacción a nuestrasglándulas sudoríparas y a los bulbos pilosos, pequeñas estructuras que funcionan o bien contrayéndose o dilatándose para mantener la temperatura corporal.

Cuando sentimos calor expulsan sudor para refrescar, y cuando sentimos frío, se contraen para mantener el calor.

Cuando este grupo muscular —llamado musculus erector pili o músculo horripilador— se contrae, el poro se cierra, y la piel en consecuencia forma ese característico bultito alrededor del folículo erizando el pelo, y configurando así en nuestra piel la clásica piel de gallina. 

Así pues, aunque hemos evolucionado perdiendo los molestos pelos de nuestro cuerpo, sigue manteniéndose su reacción natural para equilibrar nuestra temperatura, pero lamentablemente ya no podremos impresionar a nuestros enemigos con un buen pelaje bien erizado en nuestras espaldas…

Un alivio, sin duda.

¿Qué función tiene?

La piloerección es una respuesta fisiológica común en la mayoría de mamíferos cuándo están ante una situación de peligro. Por ejemplo, todos conocemos al piloerección que se produce en el gato ante una situación de amenaza. El pelo del gato se “infla” y hace que parecezca más grande y fuerte, lo que puede intimidar a su adversario. Esta reacción se puede observar en otros muchos mamíferos como el chimpancé, puercoespín, ratas, nutrias, etc.

La piloerección también se produce como respuesta frente al frío; al levantarse el vello corporal, se forma una cámara de aire que ayuda a retener el calor.

A lo largo de la evolución el ser humano ha ido perdiendo la mayor parte del pelo corporal y la piloerección ya no supone ventaja real alguna como método de defensa y muy baja frente al frío. Por este motivo, la piloerección en el humano es generalmente considerada como un vestigio evolutivo.

¿Por qué no se nos pone a todos la piel de gallina al escuchar música?

Se dice que hay canciones que llegan al alma y otras que no.

Cuando un tema concreto consigue hacerlo se dan en nosotros un gran número de reacciones físicas, desde el llanto hasta la famosa piel de gallina.

Sin embargo, no a todo el mundo le pasa. Yo por ejemplo soy bastante propensa a experimentar esto último; tanto escuchando música como viendo películas o simplemente recordando algún suceso concreto, pero hay personas a las que les pasa con muy poca frecuencia o directamente no les ocurre nunca.

¿Significa eso que tienen algún problema?

Lógicamente no. 

No reaccionar del mismo modo ante estas situaciones no tiene por qué ser malo, pero sí que es cierto que resulta curioso que unas personas muestren la reacción de la piel de gallina y otras no, por lo que distintas ramas de la ciencia llevan años tratando de desentrañar el misterio.

Y aunque aún no está del todo claro, parece ser que la psicologíatiene una respuesta bastante plausible.

 ¿Qué es la piel de gallina?

La psicología puede explicar por qué no todos experimentamos la piel de gallina por igual.

Centrándonos en la música, si un pasaje hace que se nos ponga la piel de gallina suele ser por contener cambios bruscos y posiblemente inesperados que embellecen aún más la melodía.

Por ejemplo, a mí una de las canciones que más me pone la piel de gallina es la novena sinfonía de Beethoven, que contiene un gran número de giros instrumentales en los que se cambia la intensidad bruscamente o se introduce el coro de forma inesperada.

Todos estos conocimientos han llevado a un grupo de psicólogos de la Universidad de Washington a realizar un estudio en el que se medía la respuesta galvánica de la piel a un grupo de voluntarios mientras escuchaban una lista de fragmentos musicales seleccionados por tener estos giros bruscos que os comentaba.

A continuación se les realizó a todos una encuesta en la que se les preguntaba qué habían sentido mientras escuchaban cada fragmento.

Como cabía esperar, los momentos en los que fisiológicamente mostraronemoción se correspondían con los que ellos habían contado en la encuesta, pero eso no fue lo más curioso, ya que además encontraron una posible causa por la que no todos habían experimentado la famosa piel de gallina.

La encuesta también se adentraba en el tipo de personalidad de cada participante, estableciendo si poseían un rasgo conocido como “apertura a la experiencia”.


¿Cómo se asocia la apertura a la experiencia con la piel de gallina?

Este rasgo se asocia a personas curiosas, con imaginación y ganas de aprender cosas nuevas.

Por lo tanto, aquellos que lo poseen no se limitan a escuchar la música y disfrutarla, sino que se introducen en ella tratando de analizarla y pensar en qué vendrá después, siendo más conscientes de estos giros, que podríanpasar desapercibidos a alguien con una personalidad diferente.

Por lo tanto, no se trata de tener un problema o saber más o menos de música, sino de ser másimaginativos.

Como curiosidad, para concluir, recuerdo que un profesor de piano que tuve hace años solía decirme que Mozart debió escribir borracho el final del segundo movimiento de la Sonata facile, porque las dos últimas líneas de pentagrama daban un cambio brusco y no parecían seguir ninguna estructura conocida. 

Y ahora yo pienso: ¿estaría borracho o trataría de conseguir que nos estremeciéramos? Sea como sea, está claro que lo consiguió.

Y no sólo una vez.

Publicado por : http://supercurioso.com/
http://www.omicrono.com/
Creative Commons