Secretos del Titanic

Secretos del Titanic
Los secretos del Titanic, oficialmente hundido en los libros de historia.

El hundimiento del Titanic es una de las tragedias del siglo XX que más interés e investigaciones ha suscitado y que ha inspirado también decenas de producciones para cine y televisión.

Pero, a pesar de ello, seguro que alguno de los datos que te ofrecemos a continuación te resulta nuevo e incluso, sorprendente.

Como ya sabrás, el Titanic chocó contra un iceberg el día 14 de abril de 1912 a las 11:40 de la noche, y se hundió dos hora y media más tarde.

Pero, ¿Se podría haber evitado la tragedia? ¿Podían haberse salvado más personas?

Datos curiosos sobre el barco

El Titanic tenía su propio periódico

El Titanic parecía tener todo a bordo, incluyendo su propio periódico, “The Atlantic Daily Bulletin”, que se imprimía todos los días a bordo del barco.

El periódico incluía noticias, anuncios, precios de las acciones, resultados de carreras de caballos, chismes de la sociedad y el menú del día.




La mayoría de los pasajeros tuvieron que compartir los baños

La mayoría de los pasajeros del Titanic tuvo que compartir los baños, ya que sólo las dos suites en primera clase tenían baños privados. En tercera clase, en la que viajaban más de 700 pasajeros, sólo había dos bañeras.

Secretos del Titanic


La cuarta chimenea del Titanic era falsa

La vista lateral del Titanic muestra una imagen icónica con cuatro chimeneas. Pero realmente sólo tres eran verdaderas. La cuarta se agregó por razones estéticas y sólo servía para ventilar la nave.

El Titanic era un barco de correo real

El Titanic era un RSM, un barco de correo real (Royal Mail Ship), una designación que significaba que el Titanic era oficialmente responsable de la entrega de correo para el servicio postal británico.

A bordo del Titanic iba una oficina de correo marítimo con cinco empleados de correos (dos británicos y tres americanos). 

Estos empleados de correos fueron responsables de los 3.423 sacos de correo (siete millones de entregas de correo) que iban a bordo del Titanic, de los cuales no se ha recuperado ninguno.


Lo que podría haber salvado más vidas

Un simulacro de emergencia fue cancelado el mismo día del accidente

No se sabe exactamente por qué, pero el capitán Smith canceló un simulacro de emergencia ese mismo día. Probablemente menos gente hubiera muerto si hubiera sabido cómo evacuar el barco.

Sólo unos segundos antes o con una maniobra diferente se podría haber evitado el choque

Si el aviso de iceberg hubiera llegado sólo unos segundos antes se podría haber evitado el choque.

Desde el momento en los vigías dieron la voz de alerta, los oficiales en el puente tenían sólo tuvieron 37 segundos para reaccionar antes de que el Titanic golpeara el iceberg, pero para la maniobra que utilizó el primer oficial Murdoch se necesitaban 70 segundos.


Dicen los especialistas que Murdoch no sólo eligió la opción más lenta, sino que también una que suele ser una excepción en alta mar. Una maniobra más sencilla probablemente hubiera evitado el choque.


Los botes salvavidas no estaban llenos

Además de no haber suficientes botes salvavidas para todas las personas que viajan a bordo del Titanic, la mayoría de ellos fueron lanzados sin estar al máximo de su capacidad. 

Por ejemplo, el primer bote salvavidas que se lanzó sólo llevaba a 24 personas, a pesar de tener una capacidad de 65.

El bote que menos gente llevaba transportaba sólo doce personas, a pesar de tener una capacidad para 40.

En los botes también se salvaron dos de los nueve perros que iban a bordo del Titanic.

Otro barco estaba más cerca para el rescate

Cuando el Titanic comenzó a enviar señales de socorro, el Californian estaba más cerca que el Carpathia. Sin embargo, el Californian no respondió hasta que era demasiado tarde para ayudar.

A las 12:45 horas del 15 de abril de 1912, miembros de la tripulación en el Californian vieron luces misteriosas en el cielo (las bengalas de socorro enviados desde el Titanic) y despertaron a su capitán para decírselo. Por desgracia, el capitán no emitió ninguna orden.

El operador de comunicaciones de la nave ya se había ido a la cama, por lo que el Californian no tuvo conocimiento de ninguna señal de socorro del Titanic hasta la mañana, pero para entonces el Carpathia ya había recogido a todos los supervivientes.



Otros datos

Los cadáveres recuperados

El 17 de abril de 1912, el día antes de que los supervivientes del Titanic llegaran a Nueva York, el Mackay-Bennett fue enviado desde Halifax, Nueva Escocia, en busca de los cuerpos.

A bordo del Mackay-Bennett había suministros para embalsamamiento, 40 embalsamadores, toneladas de hielo y 100 ataúdes. 

Aunque el Mackay-Bennett encontró 306 cuerpos, 116 de ellos estaban demasiados dañados como para llevarlos de vuelta. En cualquier caso, se hicieron intentos para identificar cada cuerpo encontrado.

Otros barcos adicionales también fueron enviados a buscar los cuerpos. En total, se encontraron 328 cuerpos, pero 119 de ellos sufrieron graves daños y fueron sepultados en el mar.

Después de haber escuchado los testimonios de 123 supervivientes y haber conocido a una tercera parte de ellos, incluida Millvina Dean, la última sobreviviente de esa madrugada, Ferrero ha reconstruido los acontecimiento exponiendo la verdad sobre algunos mitos que siguen acompañando a la leyenda de este famoso barco.

No hubo suicidios ni tiros

Uno de los mitos más conocidos durante los incidentes del Titanic es que se produjeron tiros y se suicidó un oficial.

En realidad esto no fue así, durante esos momentos si se produjeron escenas muy tensas, producidas por la edad de las personas jóvenes con derecho a ir en los botes salvavidas, pero nunca hubo disparos ni suicidios.
El barco no chocó contra un iceberg

El Titanic no chocó contra un iceberg, sino que solamente lo rozó y lo hizo de manera tan suave que hasta los oficiales pensaron que habían superado la maniobra.

Lo que sucedió realmente es que el roce se dio en la zona más débil del casco, provocando que los remaches saltaran, y así 9 toneladas de agua entraron al barco por cada segundo.
Las verjas que no se cerraron

Al parecer, las verjas que separaban la zona de los pasajeros de segunda y tercera clase únicamente se cerraban cuando el barco estaba atracado en un puerto. Con lo que es imposible que estuvieran cerradas cuando se produjo el incidente. No se cerraban mientras el Titanic estaba en alta mar, pues su función era únicamente la de permitir las revisiones sanitarias del barco.

¿Y tú? ¿Conocías todos estos mitos sobre el Titanic?

Publicado por : http://supercurioso.com/
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