Hedy Lamarr, Wifi y el primer desnudo

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Hedy Lamarr, inventó el Wifi e hizo el primer desnudo
Hedy Lamarr, inventó el Wifi e hizo el primer desnudo.

Si eres un amante del cine clásico seguro que conocerás el rostro que se escondía tras el nombre de Hedy Lamarr. Bautizada en realidad como Hedwig Eva Maria Kiesler, fue una mujer de exquisita belleza que quedó para siempre en el Olimpo del cine por dos razones: su papel protagonista en “Sansón y Dalila” y el primer desnudo visto en el mundo del celuloide.

El mundo de la ciencia, en cambio, tiene en Eva, a aquella brillante mujer y amante de las ciencias, como la precursora de lo que hoy en día conocemos como Wifi, indispensable ya en nuestras vidas.

Te lo explicamos. 

Eva Kiesler, el primer desnudo del cine y su castigo.

Nació en 1914 en Viena (Austria), hija de dos artistas e intelectuales de ascendencia judía, fue una muchacha de familia distinguida que eligió tempranamente los estudios de ingeniería.

Aunque debido a las amistades de sus padres y a un busca talentos que se fijó tempranamente en Eva, acabó abandonando sus estudios para entrar en el mundo del cine alemán.

En 1933, por ejemplo, viajó a Checoslovaquia para protagonizar Éxtasis, la película que la llevó al estrellato gracias a haber protagonizado el primer desnudo completo de una mujer en el cine, y de fingir, nada más y nada menos que un sensual clímax.

En esa época estaba casada con el magnate Fritz Mandl, uno de los hombres más ricos del mundo.

Dicha película, cuando fue estrenada, supuso el que su marido montara en cólera ante tal atrevimiento de su joven mujer. 

¿Y qué hizo? Algo terrible: decidió encerrar a Eva en casa impidiéndole que saliera. Impidiendo que volviera a poner un pie en la calle y aún menos en un plató de cine.

Y aún más, incluso llegó a atarla en una cama.

Fue en esa época de encierro cuando Eva aprovechó para retomar sus estudios de ingeniería, al tiempo que se mantenía al tanto de los avances de la Segunda Guerra Mundial gracias a las relaciones de su esposo, interesándose en especial por los avances en materia de armamento.

Pero tal encierro terminó, como es obvio, por desesperarla. No tuvo otro remedio más que el de planear una huida de su propia casa, ahí donde era cautiva por un hombre celoso y retrógrado.

Y lo hizo bien, cogió todas las joyas que pudo de casa, sedujo a uno de los criados para lograr salir y consiguió un billete para viajar a Nueva York. Todo fue increíblemente bien.

Hedy Lamarr, una mujer brillante y cleptómana

Hedy Lamarr, inventó el Wifi e hizo el primer desnudo

CUALQUIER CHICA PUEDE SER GLAMUROSA. LO ÚNICO QUE TIENES QUE HACER ES QUEDARTE QUIETA Y PARECER TONTITA.

Eva sabía muy bien lo que debía hacer para cautivar al mundo del cine. De hecho, empezó haciéndolo ya en su viaje hasta Nueva York al descubrir que en su mismo barco viajaba el productor Louis B. Mayer, de la Metro Goldwyn Mayer.

Mayer se enamoró de inmediato de ella y puso alas a su despegue en Hollywood. Fue él quién le dio su nombre artístico: Hedy Lamarr.

Su carrera no fue especialmente brillante, hizo 38 películas y rechazó papeles que la hubieran encumbrado, como por ejemplo Casablanca. Aunque todos la recordamos por su excelente papel de Dalila junto a Víctor Mature. En el plano amoroso tampoco tuvo mucha suerte, según ella:

TENGO QUE DEJAR DE CASARME CON HOMBRES QUE SE SIENTAN INFERIORES A MÍ. EN ALGÚN LUGAR DEBE HABER UN HOMBRE QUE PUEDA CASARSE CONMIGO SIN SENTIRSE INFERIOR. NECESITO UN HOMBRE INFERIOR SUPERIOR.

Donde sí tuvo éxito Hedy Lamarr fue en la ciencia. Fue en los años cuarenta, y en plena guerra mundial, cuando conoció al compositor George Anthei en una fiesta en su casa.

Hicieron una gran amistad debido a que ambos compartían una devoción absoluta por el mundo de la ciencia, y una preocupación continua por el curso de la guerra.

En aquellos días los aliados estaban perdiendo muchos de los torpedos que lanzaban desde sus submarinos.

Ambos pensaron que lo mejor sería idear una especie de sistema que pudiera controlar dicho armamento por radio.

Fue así como ambos diseñaron algo llamado “salto de frecuencia”, una especie de secuenciador que saltaba con rapidez la señal de control y su receptor a través de 88 frecuencias al azar.

Eva y Antahail lo diseñaron en poco tiempo con el fin de ofrecerlo cuanto antes a la marina, y fue así como por primera vez, se pudo transmitir señales secretas sin que éstas fueran interferidas.

Esta magnífica tecnología se utilizó en Vietnam y durante el bloqueo a Cuba, en 1962.

Pero entonces ¿Es el “salto de frecuencia” lo que hoy conocemos como Wifi?

En efecto, una parte de esta tecnología sienta las bases de este sistema de comunicación de espectro expendido, que se usa hoy en día en las comunicaciones inalámbricas, las redes WiFi y la comunicación de dispositivos móviles.

¿Increíble, verdad?

Hedy Lamarr o Eva, tuvo una vida plena e intensa. Era una mujer brillante con un único defecto, su cleptomanía, era incapaz de resistirse a robar algo allí donde fuera.

Un pequeño defecto que jamás nubló su belleza o la genialidad de un cerebro que pudo haber dado muchas más creaciones al mundo de la ciencia, sino se hubiera inclinado más por la escena.

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