Cementerios de buques gigantes

Cementerios de buques gigantes
Desguace de la playa de Alang, en La India.

Los misteriosos cementerios de buques gigantes.

Criaturas, antes gloriosas, que ahora duermen el sueño del olvido con sus vientres vacíos, sus mástiles quejumbrosos y sus proas desdentadas.

Ya no son útiles al hombre y yacen como criaturas de otro mundo en los lugares más inhóspitos de nuestro planeta.

¿Alguna vez te has detenido a pensar cuál es el destino de los barcos más viejos?

El último viaje de los grandes buques gigantes.

Buques gigantescos como ballenas oxidadas.
Cuando un barco llega al fin de su vida útil se abren, a menudo, grandes problemas legales. 

Una opción es la de desmantelarlos para reparar otras embarcaciones y para obtener piezas que en el mercado puedan venderse a buen precio. 

Pero la verdad es que son muchos los impuestos que deben pagarse para que dicho proceso de renovación se lleve a cabo, así qué ¿cuál es la solución más práctica?

Los cementerios y el posterior olvido.

Muchos buques se amontonan en puertos recónditos a la espera de que se haga algo con ellos. 

Mientras tanto, el tiempo los cubre de óxido, el salitre hiere sus piezas y sus caparazones, antes regios y fuertes, se van convirtiendo poco a poco en auténticos fantasmas.

Cementerios de buques gigantes
Kamchatka, al noreste de Rusia

Viendo estos imponentes buques gigantes uno puede intuir muchas cosas de su pasado, de sus viajes, de la tripulación que surcó mares y océanos a bordo de sus esqueletos ahora roídos por el tiempo. 

Quien pasa mucho tiempo en estos cementerios está habituado a escuchar sus quejidos, los crepitares de sus cubiertas y antiguos tanques de combustible. 

Hablan de un pasado demasiado reciente y de un presente que los tiene olvidados, varados en las costas de países lejanos donde ya nadie volverá a confiar en ellos.

Son fantasmas oxidados, criaturas gigantes que formaron parte de nuestra economía, de nuestros ejércitos e incluso de esas guerras que, continuamente, traspasan las inciertas barreras de la legalidad en materia de océanos y fronteras.
Cementerios de barcos más conocidos

Cementerios de buques gigantes
Cementerio de Nouadhibou, en Mauritania

Uno de los cementerios de barcos más imponentes del mundo es el de Nouadhibou, en Mauritania. 

En su costa satinada de dunas residen más de 350 buques en el más completo de los olvidos. Visto desde lejos aquel escenario parece de otro mundo.

El tenebrismo y la ciencia-ficción dibujan un lienzo único para todo amante de los paisajes curiosos. 

Hay rincones donde no se excluye cierto atisbo de belleza, como el que ves en la imagen superior. Pero la mayoría de los barcos se amontonan los unos al lado de otros, creando un lugar realmente tenebroso, aunque digno de ser visitado.

En la playa de Alang, en La India, podemos encontrar otro escenario bastante peculiar. No es un cementerio, sino un desguace. 

Aquí llegan más de la mitad de navíos que alguna vez han surcado nuestros mares y océanos. Ferris, portaaviones, buques, petroleros, barcos de crucero… Cada año miles de indios desmontan más de 700 barcos de todo el mundo.

Otro cementerio impactante -quizá el más tenebroso de todos- es el del Mar de Aral. Hasta hace poco, aquí se encontraba uno de los lagos más grandes y salinos de nuestro planeta. 

Una zona con gran pasado histórico y económico de Rusia. Fue en los tiempos de la Unión Soviética cuando Stalin, viendo la gran hambruna que pasaba el país, decidió reconvertir parte de Asia Central en un gran campo de cultivo de algodón. 

Para ello, se construyeron increíbles presas, canales y embalses, consiguiendo que Uzbekistán se convirtiera poco a poco en uno de los mayores productores de algodón. No obstante, al poco, su inmenso lago se secó. A medida que el mar de Aral se secaba, todos sus barcos quedaron encallados para siempre en aquellas arenas.

Cementerios de buques gigantes
Reproducción del cementerio de Nouadhibou, en Mauritania

Uno de los cementerios de barcos más asombrosos es el de la región de Kamchatka, al noreste de Rusia. 

Es un lugar que vale la pena visitar si eres un amante de lo extraño, y de los contrastes. 

Aquí te vas a encontrar a esas gigantescas criaturas oxidadas en medio de la estepa y encalladas en medio de un mar helado. Podrás distinguir no sólo buques gigantes, sino también espectaculares submarinos. 

Todos ellos atrapados para siempre en un mar demasiado gélido y en el olvido de unos hombres incapaces de responsabilizarse de sus propias obras. 

Cementerios de barcos o vertederos de esa sofisticada basura que un día armonizó nuestra economía o defendió el nombre de alguna que otra guerra.

El mundo como ves, está lleno de lugares increíbles pero también incomprensibles. Los cementerios de buques gigantes es uno de ellos. 

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