Enfermeras alemanas en la Segunda Guerra Mundial

Enfermeras alemanas en la Segunda Guerra Mundial
Proyecto Lebensborn
Las enfermeras nazis del proyecto Lebensborn.

La sola palabra ya nos produce inquietud si ahondamos en su traducción alemana, “fuente de la vida”.

¿Su finalidad? La de cumplir uno de los principio del líder de la SS Heinrich Himmler, que no era otro más que la vieja idea de conseguir una auténtica raza aria con la que alzar una nueva civilización europea.

Para ello, se hizo una gran inversión en esta política racial y eugenésica donde crear los llamados hogares de maternidad, ahí donde llevar niños secuestrados de Europa del Este que cumplían con el canon físico del ideal ario y donde también cuidar de mujeres que darían a luz criaturas con las mismas características.

Un proyecto terrorífico típico de cualquier película de horror, que aumenta más nuestro escalofrío pensando que fue algo real.

Y que las enfermeras que allí trabajaron, fueron testigo e inductoras, en ocasiones, de graves experimentos que, aún hoy, siguen saliendo a la luz.

Las enfermeras alemanas en la Segunda Guerra Mundial

Enfermeras alemanas en la Segunda Guerra Mundial
Toda enfermera tiene como propósito salvaguardar la vida y el bienestar de los enfermos. 

Y obviamente así lo hicieron estas mujeres en este periodo lamentable de la Segunda Guerra Mundial. Atendieron a heridos de guerra, soldados y víctimas civiles que día a tras día necesitaban de atención médica. 

Pero en las filas nazis de la Alemania de estos días también hemos de advertir el trabajo que algunas de ellas llevaron a cabo: ayudar al Tercer Reich en hechos tan terribles como practicar la eutanasia a discapacitados mentales o personas que el régimen consideraba como “indeseables”.

Y, más aún, formar parte del llamado proyecto Lebensborn, que no era más que la aspiración de crear una auténtica raza aria de hombres y mujeres.

El periódico británico “Daily Mail” sacó hace unos años, por ejemplo, un reportaje bastante impresionante donde podíamos ver a estas mujeres aplicando a niños un extraño tratamiento con rayos ultravioleta (UV), con los que pretendían aclararles la piel y el cabello. 

Hechos singulares que somos incapaces de comprender, especialmente viniendo de profesionales de la salud, y que se ejecutaron obedeciendo los objetivos de las SS, que más tarde quisieron desarrollar con mayor profundidad en todas estos hogares-maternidad donde llevaron a cabo sus propósitos. 

El proyecto Lebensborn fue fundado de modo “oficial” el 12 de diciembre de 1935 con la idea no sólo de conseguir una raza supuestamente “perfecta”, sino de ayudar, además, a que los miembros de las SS tuvieran más vástagos a los que criar. Aunque no fueran suyos.

Cómo formar parte del proyecto Lebensborn

¿Eres una muchacha rubia de ojos claros y piel blanca? ¿Madre soltera quizá? Entonces tu criatura podía tener el futuro asegurado gracias al proyecto Lebensborn. 

De hecho, ni tan solo importa que no seas alemana. Les daba igual. La finalidad era simple, conseguir niños de características arias que más tarde serían entregados a los miembros de las SS para ser criados y “germanizados”.

De ahí, por ejemplo, que no podamos pasar por alto un hecho también terrible que los alemanes solían llevar a cabo: secuestrar niños de los países del Este para que formaran parte del proyecto. 

Y no importaba que fueran huérfanos o que tuvieran padres, existen muchos casos documentados de cómo los separaban de sus madres para llevárselos con ellos a Noruega, el país donde se llevó a cabo gran parte del proyecto Lebensborn. Una zona de gran interés para Hitler por admirar precisamente a lo que él llamaba “la población vikinga”

¿Sabes cuántos niños llegaron a nacer en este programa?

Casi 10.000. Y nos gustaría decirte que cuando terminó la guerra estos niños pudieron llevar una vida normal acorde a cualquier criatura, que se les buscaron buenas familias con las que reponerse en esa Europa herida tras el desastre, pero la realidad es que en muchos de los casos, no fue así.

Su pesadilla fue quizá aún peor. Nadie los quería. 

Eran los llamados niños de Hitler, decían que olían a nazi y, por eso, muchos sufrieron maltratos, abusos y numerosos ataques a lo largo de su vida. El mundo tenía aún demasiado rencor y lo pagaron con seres que no tenían ninguna culpa. 

Un hecho a tener en cuenta.

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 Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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