Objetos extraños engullidos por perros

Objetos extraños engullidos por perros
Los objetos más extraños engullidos por perros.

Hemos contado curiosidades sobre los perros, como si es cierto que los perros pueden detectar enfermedades.

Esta vez nos fijamos en la curiosa costumbre de algunos perros de engullir objetos.

El Gran Danés y sus calcetines

En Septiembre de 2014, un Gran Danés de Portland (E.E.U.U.) empezó a encontrarse realmente mal. 



No dejaba de vomitar y de padecer náuseas, sufriendo lo indecible. Sus dueños, asustados, lo llevaron inmediatamente a un hospital veterinario, temiendose lo peor.

Los veterinarios hicieron una radiografía al perro y descubrieron que, efectivamente, tenía algo en el estómago, algo realmente grande: ¡43 calcetines y medio!

Todos de distinta forma y tamaño.

Lo cierto, es que sus dueños reconocieron que su mascota tenía cierta obsesión por los calcetines.

Los veterinarios confirmaron que el caso de este Gran Danés no es tan extraño, ya que a sus consultas llegan muchísimos canes que han engullido objetos de lo más curioso.

Eso sí, este concretamente es difícilmente superable.
Otros objetos curiosos engullidos por perros

Visto el caso del Gran Danés, cuesta imaginarse otros objetos curiosos en estómagos caninos que puedan desconcertarnos tanto como 43 calcetines y medio.

De todas formas, repasemos algunos:
Un Bull Terrier con un peligroso apetito

El dueño de Jake, un Staffordshire Bull Terrier de un año, lo llevó al veterinario después de comprobar que se comportaba de una forma extraña: intentaba mantener su cuerpo sólo en línea recta y no dejaba de vomitar.

En la clínica veterinaria le hicieron una placa de rayos X y descubrieron algo increíble: ¡Jake se había tragado un cuchillo de 17,8 centímetros! Tras una intervención de urgencia, Jake pudo recuperarse y volver a casa.
Harley, una aficionada a los metales

Harley, una Bull Terrier, aún era un cachorro cuando su dueña, Devina, se dio cuenta de que su mascota se había tragado su cadena de estrangulación de 40 centímetros.

Gracias una operación de urgencia en Cambridge –lugar de origen de Devina- la cadena fue extraída del estómago de Harley, que, afortunadamente, se recuperó perfectamente.

La veterinaria de la pequeña bull terrier barajó la posibilidad de que –igual que el Gran Danés con los calcetines- Harley pudiera ser una “fetichista” del metal, ya que también intentó tragarse sus tijeras. Una tendencia bastante arriesgada.

Un Labrador Retriever con apego hacia los videojuegos

El Labrador Retriever de una familia de Loveland fue llevado al veterinario porque tosía sangre. El veterinario tras pasar a la mascota por los rayos X, descubrió que se había tragado ¡un mando de la wii!

Tras realizarle un masaje, el Labrador Retriever expulsó el mando. Por suerte, esta experiencia no tuvo consecuencias nocivas para él.
¿Por qué nuestros perros tragan en lugar de masticar?

Seguramente, todos estos incidentes no ocurrirían si nuestros fieles amigos masticaran lo que ingieren, ya que de esta forma, quizás serían más selectivos antes de engullir.

Los perros tragan, en lugar de masticar, debido a una herencia de sus predecesores, los lobos. Al parecer, al vivir en un entorno salvaje y en manada, los lobos necesitan comer rápido, ya que la competencia es feroz. 

Si engullen en lugar de tragar, consiguen ingerir más cantidad y en menos tiempo, algo básico si tienes a muchos otros luchando por la misma fuente de alimento.

Al parecer, este comportamiento está profundamente arraigado en los genes de los canes y, según dicen los veterinarios, tardará décadas en desaparecer.

Así que, hasta entonces, seguiremos encontrándonos sorpresas en los estómagos de nuestros compañeros de cuatro patas.

Nos toca vigilarlos y cuidarlos, igual que ellos hacen con nosotros.

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