Síndrome premenstrual (SPM)

Síndrome premenstrual (SPM)
Causas moleculares del síndrome premenstrual.

Durante la menstruación, algunas mujeres sufren incluso de problemas más serios.

El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas que aparecen unos días antes de la menstruación.

Se estima que entre el 30 y el 80% de las mujeres sufren de este síndrome en mayor o menor grado.

Los síntomas incluyen tanto problemas físicos como psicológicos.

Entre los problemas físicos se encuentran el dolor de cabeza, calambres, inflamación de los senos, diarrea o, al contrario, estreñimiento, y retención de líquidos.

Los problemas psicológicos son tal vez los más preocupantes, ya que impactan muy negativamente en las relaciones sociales y de pareja.

Estos síntomas pueden incluir ánimo deprimido, ansiedad, llanto frecuente, irritabilidad, pérdida de interés por lo cotidiano y dificultad para concentrarse.

Los mencionados síntomas suponen solo una pequeña muestra de los hasta 200 síntomas descritos por mujeres que padecen de este síndrome.

Las causas del SPM no se conocen con precisión. No obstante, aunque no todas las mujeres en edad fértil lo padecen, es obvio que está relacionado con los cambios hormonales producidos durante el ciclo menstrual.

En particular, el SPM se desencadena en la llamada fase lútea de la menstruación, que se inicia tras la ovulación y la subsiguiente generación en el ovario del cuerpo lúteo, el cual produce una importante cantidad de la hormona progesterona y también de estradiol (un estrógeno), aunque este en menor cantidad.

La progesterona es fundamental en la preparación del útero para la implantación del posible óvulo fecundado.

El SPM es un interesante ejemplo, en mi opinión, de lo que la sociedad puede considerar o no una enfermedad. Las mujeres de todas las épocas han sufrido de este síndrome, pero no fue considerado como una enfermedad hasta 1953. 

A partir de entonces, se generó un debate, todavía abierto, sobre si el SPM es una patología o es solo una manifestación normal del proceso de menstruación, ya que, de hecho, lo experimentan una mayoría de mujeres.

Sin embargo, durante la menstruación, algunas mujeres sufren incluso de problemas más serios que los descritos arriba, los cuales han sido catalogados como un síndrome relacionado, aunque diferente del SPM.

Se trata del llamado trastorno disfórico premenstrual (TDPM), padecido por entre el 3% y el 8% de las mujeres en edad de menstruar.

Los serios síntomas del TDPM incluyen: una marcada irritabilidad, depresión grave, pensamientos auto destructivos, ansiedad severa, ataques de pánico, grandes cambios en el apetito, hinchazón y dolores menstruales. 

El TDPM se produce también durante la fase lútea, por lo que parece igualmente relacionado con los cambios hormonales propios de este proceso.


Genes responsables

No obstante, para catalogar una condición como enfermedad debemos identificar una causa que suponga una anomalía respecto a los sujetos considerados sanos. 

Puesto que la acción de las hormonas se traduce siempre en cambios en el funcionamiento de ciertos genes, investigadores del Instituto de Salud Mental de los EE.UU. han analizado si las hormonas propias de la fase lútea afectan de manera diferente al funcionamiento de los genes en mujeres afectadas de TDPM.

Evidentemente, los cambios en los estados de ánimo y comportamiento son probablemente debidos a efectos hormonales sobre las neuronas u otras células del sistema nervioso.

Serias razones éticas impiden analizar los cambios en el funcionamiento de los genes en estas células ya que, para ello, las mujeres deberían voluntariamente permitir a los investigadores extraer una pequeña muestra de sus cerebros antes y durante la fase lútea del ciclo menstrual para analizar los genes que se encuentran funcionando en ellas. 

Ni siquiera con ese permiso sería ético semejante procedimiento, claro está.

Para soslayar este problema, los investigadores analizan los cambios en el funcionamiento de los genes en células de la sangre, las cuales, curiosamente, manifiestan cambios en el funcionamiento génico durante el ciclo menstrual similares a los observados en las neuronas, al menos en el caso de animales de laboratorio. 

Estos análisis revelan que las hormonas de la fase lútea afectan de manera anómala al funcionamiento no solo de un gen, sino de todo un conjunto de 13 genes conocido con el esotérico nombre de ESC/E(Z).

El funcionamiento de estos genes se ve afectado de manera inversa a la normal por las hormonas menstruales en las mujeres que sufren de TDPM. 

Es como si en lugar de ir hacia adelante tras recibir una señal, las células no solo no hicieran esto, sino que se dirigieran hacia atrás, con las consecuencias que esto conlleva.

Aunque queda por demostrar si estos cambios génicos suceden también en las neuronas, estos estudios identifican una causa molecular para esta enfermedad minoritaria en las mujeres en edad de menstruar.

Los autores del estudio consideran que es un descubrimiento importante para la salud de la mujer, ya que revela que los cambios de ánimo y emocionales relacionados con la menstruación no se encuentran bajo control voluntario de la mujer y, por tanto, esta no es responsable de ellos. Estoy muy de acuerdo con esta apreciación.

Sin embargo, lo anterior conduce a tener que considerar que los hombres son también afectados por sus hormonas sexuales. 

En algunos casos anómalos es, por tanto, posible que incluso cambios normales en estas hormonas produzcan efectos extremos, incluso contrarios a los normales en el funcionamiento de ciertos genes.

Por lo que se sabe sobre las hormonas sexuales masculinas, estos efectos podrían resultar en una extrema agresividad en esos casos anómalos, agresividad que los hombres afectados no podrían controlar voluntariamente y de la que tampoco serían responsables.

En aras igualmente a la salud e integridad física de las mujeres, sería importante investigar con atención este aspecto en los hombres.

Publicado por : http://jorlab.blogspot.com
Creative Commons