Contaminación lumínica ,efectos perjudiciales

Contaminación lumínica , efectos perjudiciales
La contaminación lumínica y sus efectos perjudiciales.

La alta densidad poblacional se traduce en mucha contaminación lumínica en nuestro planeta.

Pocos saben que es considerado como una “contaminación”.

Y claro, no es para menos, sus efectos son perjudiciales en la población y en la misma vida.

Por tal motivo, es importante estar conscientes de lo que sucede y aprender a mitigar lacontaminación lumínica.

Las luces que te encandilan

Si alguna vez has llegado estar en una gran mega ciudad como Nueva York, Londres, o París y hayas podido subir hasta un nivel en donde puedas observar al horizonte urbano a ojo desnudo.

Sin duda alguna habrás notado como durante la noche toda su estructura de avenidas, edificios y complejos urbanísticos aparece recubierta por una especie halo lumínico artificial.

Una especie de efecto resplandeciente que se extiende por decenas de kilómetros y el cual en sí mismo no forma parte del brillo natural del cielo.

Es a este fenómeno al cual desde fechas recientes se le ha denominado como Contaminación Lumínica.


Definición de la contaminación lumínica

Se puede definir como una grave perturbación en el estado energético ambiental producida por la sobre iluminación de espacios a la luz artificial.

Hasta hace poco se pensaba que esta circunstancia no representaba ningún problemapara los recursos naturales y para el bioma en general.

Sin embargo, como verás a lo largo del presente artículo, esta forma de contaminación lleva décadas siendo responsable de la alteración de importantes procesos vitales de nuestro medio ambiente.

De quedarnos con los brazos cruzados, podría llegar a convertirse también en un nuevo foco de problemas que contribuyan al desarrollo del tan temido cambio climático.

Autor del artículo: Marcelo Moscoso Pantoja, consultor ambiental.

Te invito a que seas parte de la solución y no del problema.

Pues a pesar de que la polución energética, es característica primordial de las naciones más ricas del mundo, hay muchos lugares que por la alta densidad poblacional brillan muchísimo.


La fotopolución y las causas principales

La iluminación artificial no es de por sí el origen principal de este agente de deterioro ambiental.

La fuente del problema lo constituye en realidad la mala e ineficiente administración de los sistemas que proveen de alumbrado a las grandes ciudades y urbanizaciones.

El alumbrado público, así como todo su sistema de iluminarias, se ha decantado por un uso ineficiente de las bombillas que surten de energía a los espacios urbanos.

Desde este punto de vista, también podría decirse que la contaminación lumínica tiene orígenes en la visión corta y la poca capacitación de los urbanistas.

Fábricas, hogares, plazas con muchísimas luces al grado de convertirse en contaminación lumínica.

“Esencialmente, se afirma que la iluminación tradicional pasa a ser contaminante cuando su forma de dispersión en el espacio excede el área necesaria para su aprovechamiento”.

“Se envía un considerable porcentaje de energía de modo ascendente.

Es decir, de forma perpendicular al plano del suelo.

La funcionalidad de las bombillas de alumbramiento, consiste en el hecho de que durante las horas de la noche, el haz de luz debe estar dirigido directamente en una trayectoria descendente”.

Sin embargo, no son pocos los diseños de bombillas que también dispersan la luz en dirección opuesta.


Cambia tus focos, ahorra dinero y preserva el ambiente


Cuando la dirección de la luz y su desperdicio hacia el cielo, creando como consecuencia un resplandor excesivo e innecesario que inunda a la atmósfera inmediata de las grandes ciudades, hablamos de un serio problema de contaminación lumínica.

El mal apantallamiento, y los desperfectos en los sistemas luminotécnicos crean por tanto así un efecto exponencial.

Este efecto es atenuado por el uso de bombillas LED, y por supuesto las clásicas farolas con estructura de “globo”.

Este fenómeno es también llamado en múltiples regiones del mundo como Sky Glow.

Las ondas lumínicas rebotan con las partículas contaminantes suspendidas en el aire y crean una especie de “nube”, energética que anula gravemente la visibilidad.


El problema de la contaminación lumínica mundial

Anteriormente, la humanidad coexistía con su entorno, de una manera en donde la energía era un recurso usado única y exclusivamente como herramienta de poder y de ascenso económico.

Hoy por hoy, cada uno de los rincones del planeta se han convertido en sectores altamente consumidores de energía que está “sobrecargando” a nuestro medio ambiente.

Para obtener un panorama global de cuan grave se ha constituido este problema podemos citar a la información suministrada recientemente por la prestigiosa revista Nacional Geographic (NG).

La NG cual nos ofrece datos reveladores de esa manera en como usamos desmesuradamente a la energía y la convertimos en algo que resulta totalmente peligroso.

En el año 2016, un equipo científico del Instituto de Ciencia y Tecnología de la Contaminación Lumínica por sus siglas (ISTIL), publicó los resultados de sus investigaciones en la revista Science Advances.

El mismo equipo es responsable también de la The World Atlas of Polution, en donde se reúnen todos los mapas de contaminación que ha generado su instituto durante los últimos diez años.

La investigación, liderada por Fabio Fauchi, sirvió como medida de actualización a los últimos datos referidos acerca del problema realizados hasta entonces durante el transcurso del año 2001.

El resultado fue un mapa global de los niveles de consumo energético en las principales metrópolis del planeta.

Según sus estadísticas, del 83% de la población mundial que posee acceso a los recursos eléctricos, más del 99% vive en zonas cuyos cielos presentan contaminación luminiscente.

En otras palabras, vivimos en un halo energético de excesiva radiación contaminante.

“Refiriéndonos a los Estados Unidos, para el 78% de sus habitantes es imposible poseer una visibilidad neta de las constelaciones celestes, como la Vía Láctea y demás cuerpos asociados.

Al otro lado del Atlántico, el continente Europeo subyace bajo la misma realidad aunque su porcentaje de visibilidad reducida desciende a un 78%”.

En dicho continente, los países asentados en la península ibérica resultan ser las terceras naciones más afectadas por este problema.

Pues se ha estimado que de la totalidad de su población, solo un 4% vive en zonas en donde la contaminación lumínica no constituye un problema existente.

Dicho valor también se repite en zonas como las islas griegas y la región de malta.

En el mapa europeo de la contaminación nocturna otra gran metrópolis nos salta a la vista.

La ciudad de París, Francia, es otro gran foco de significativa contaminación lumínica.

Lo propio el norte del continente en grandes ciudades industrializadas como Rotterdam, Bruselas, Colonia, Bremen, Londres y demás.
Hablemos un poco sobre las luces LED

Para hacernos una idea, tan solo podemos señalar a las luces LEDs, que se colocaron inicialmente para alumbrar el perímetro y las pirámides exteriores del Museo del Louvre.

Según estudios realizados por la Universidad de Valencia, ése tipo de alumbrado es el más contaminante de todos, y constituye una seria amenaza para el equilibrio energético natural.

Se pensaría tal vez que una región como la desértica África, quizá esté exenta de este tipo de situaciones, sin embargo los mapas satelitales no mienten.

Pues asombrosamente nos describen como al menos, Egipto está contaminado lumínicamente.

Desde la estratosfera, puede apreciarse directamente al inmenso y brillante río Nilo, el cual en medio del desierto se abre como una flor de luz en medio del obscuro desierto.

La zona metropolitana de El Cairo, así como toda la región urbanizada del delta es una región que presenta un alto consumo de electricidad.

Otras regiones del mundo como la India, China, Japón y el Medio Oriente también presentan este mismo tipo de visibilidad.
Consecuencias del exceso de iluminación

Las regiones contaminadas con esta forma de energía presentan las siguientes SEIS consecuencias del desmesurado despilfarro energético.


La hiperiluminación, es la primera de todos ellas.

Pues al reflejarse los haces provenientes de la descarga sobre el esmog, se introduce un exceso de energía en un ambiente para el que dicha intrusión no es más que una anomalía artificial.

La hiperiluminacion representa también un grave riesgo químico para con la acción de los gases de efecto invernadero (Lee: Conoce los principales GEI), estimulando su acción degradante de múltiples maneras.

Se puede tomar como ejemplo al dióxido de nitrógeno, el cual se destruye artificialmente por reacciones químicas que suceden solo cuando hay una notable ausencia de luz.

Si se toma en cuenta que en el día por tanto no puede suceder, en la noche también se impide dichos procesos puesto que la penumbra es debilitada enormemente.

Todo ello trae como consecuencia que dicho gas permanezca suspendido en la atmósfera por más tiempo del que naturalmente debería.


La intrusión lumínica

La calidad de vida de muchas personas se ve mermada cuando haces de luz de introducen en zonas nocturnas preparadas solo para el descanso y la adecuación personal.

Más directamente, la contaminación lumínica provoca un serio deslumbramiento que representa una seria amenaza para la seguridad vial de todas las ciudades.

El tránsito vehicular, así como el flujo peatonal nocturno, corre el riesgo de exponerse a un bajo grado de agudeza visual por el uso de luces muy potentes.

Un alto consumo energético es por supuesto indicador indirecto de la inversión de inmensas cantidades de materia prima que se traduce como una perdida directa del rendimiento de las fuentes usadas.

“Esta institución, la cual ha llegado a calcular, que solamente en Estados Unidos, la cantidad de energía que se llega a consumir equivale para su generación a un total de seis millones de toneladas de carbón y 23 millones de barriles de petróleo anuales”.

Lo que equivale a una perdida monetaria de 1000 millones de dólares, solo en términos de contaminación energética.


Los efectos lumínicos en la biodiversidad

Por supuesto, semejante desequilibrio energético no podría por menos que tener consecuencias sobre la biodiversidad desplazada por el mismo avance industrial.

Un sin número de especies animales, así como de la flora y la fauna nocturnas dependen de la penumbra para sobrevivir y cumplir sus ciclos regulares.

Las aves son las primeras en ser afectadas por la iluminación excesiva.

Puesto que la longitud de onda generada, imposibilita sus hábitos de descanso y sus ciclos regulares de desempeño, normalmente solo reguladas por el movimiento de la luz solar.

En el mundo de los insectos, se sabe que la radiación ultravioleta puede convertir a cualquier espécimen en presa fácil de sus diferentes depredadores.

Puesto que la luz ultravioleta literalmente hace perder la visibilidad natural que este posee.

Hecho que repercute en diversas especies de ellos.

Parece ser que el plancton marino sufre también las consecuencias de la explotación energética, si su fotosíntesis es prolongada más de lo normal.

Con la iluminación inapropiada de zonas costeras las cuales hacen que los organismos marinos alteren su ciclo bioquímico habitual.

Increíblemente estudios sobre la biología botánica se han hecho eco de cómo el mecanismo de la polinización de múltiples especies de flores, disminuye considerablemente en horas de la noche.

Lo mencionado es debido a que las partículas y gametos dispersados sufren las consecuencias de las ondas electromagnéticas. Siendo incapacitados por tanto para fertilizar a los pistilos de las hojas en su natural ciclo de reproducción.

La ultima consecuencia y por supuesto quizá la más representativa es la perdida de apreciabilidad de la mecánica celeste.

En zonas donde la iluminación es excesiva, el número de estrellas apreciables desde el suelo, suele ser mucho menor.

Dato: No sabes lo difícil que se ha vuelto el trabajo de los observatorios astrológicos para tratar de ver el espacio exterior cuando hay un resplandor potente causado por las luces de las ciudades.

Trayendo como consecuencia que la población pierda consciencia de la visibilidad astronómica general.

En este caso no hace falta ir muy lejos, puesto que el astro más visible:

“El mismísimo horizonte de la Vía Láctea, ha desaparecido ya hace mucho tiempo del cielo de las principales ciudades del mundo”.


Soluciones a la contaminación lumínica


Hasta este momento, han sido muchas las instituciones que han desarrollado técnicas y mecanismos para paliar los efectos negativos del claro avance de este problema de desequilibrio medioambiental.

Hasta este momento, debido a la escasa atención que han prestado las grandes corporaciones energéticas, el área que se encarga de la regulación lumínica, se encuentra muy poco desarrollada.

Sin embargo, hasta ahora las ideas que han considerado solventar a esta problemática se pueden resumir a tres sencillas perspectivas.

En base a las cuales, de ser aplicadas, nuestro futuro podría aseverarse como un entorno más ecológicamente armonizado.

Primeramente se puede citar a la necesidad de la implementación de cuerpos jurídicosque regulen al cumplimiento de los horarios de alumbrado de las torres y edificios de oficinas.

La prohibición de este uso indiscriminado de fuentes de luz es la clave para el correcto ahorro energético de las grandes metrópolis y la construcción de un futuro sostenible.

La página web de la Asociación Internacional para el Cielo Obscuro, por sus siglas IDA, nos hacen ver cómo esta institución americana, se encuentra buscando el apoyo de ciertos gobiernos del mundo.

Buscan que a través de la implementación de estrategias legales se busque controlar el exceso de energía urbanística no aprovechada.

Como segunda propuesta de solución, muchos argumentan que si bien la tecnología es la que ha causado descontroles como este.

Es por tanto la misma ciencia la que debería disponerse a solucionarlos.

Este tipo de estrategias abordan al problema desde una perspectiva técnica y proponen a estrategias artificiales, como mecanismo de correcto control para el gran caudal de flujos luminiscentes.

Una de las propuestas más resonadas consiste en utilizar drones para el control de la contaminación lumínica.

La idea de los drones ya se encuentra siendo desarrollada por un equipo de científicos británicos, para el monitoreo y control de las áreas que representan.

Con el uso de este tipo de artefactos, las instituciones encargadas, podrían catalogar y sancionar a todas aquellas personas que realicen un uso exagerado de la energía eléctrica.

En pocas palabras se obtendría así un mapeo más preciso de las regiones y las zonas de alto consumo.

Así como una apreciación general, de los hábitos que llevan a la población a realizar un gasto consumo de corriente eléctrica.

Otro de los planes de control, ha sido realizado recientemente en la ciudad de Nueva York, y Los Ángeles.

En los cuales numerosas alcaldías han representado la posibilidad de reemplazar a los focos de iluminación tradicional en base a sodio por otros sistemas de sustentación ahorradora.

Un movimiento que ha logrado ser reconocido por su pronta efectividad.

Tan solo en la ciudad neoyorkina ya se habían cambiado más de 250.000 unidades tradicionales por ahorradoras para el comienzo del año 2017.

¿Como puedo ser parte de la solución?

El tercer y último argumento que sería posible citar como, “solución”, a este problema, es por supuesto el grado de conciencia que posee la población respecto a este hecho.

Nada lograrán las instituciones oficiales si se avocan a trabajar sobre el problema.

Cuando en realidad somos nosotros, la población urbana y civil, los que hacemos uso día tras día de los artefactos que dispersan energía al medio ambiente.

Podría decirse que al igual que el resto de formas de contaminación lumínica más tradicionales, su impacto está en manos del usuario de quien dispone a la energía desparramada.

El hábito de uso de fuentes de luz, es vital para el ahorro energético mundial.

Los mejores consejos puedes leerlos en: Consejos para cuidar el medio ambiente y ahorrar dinero”

Principalmente, en el ámbito doméstico, pues es el ámbito en donde un mayor nivel de energía se suele usar y en donde los efectos de la iluminación excesiva sobre la salud pueden apreciarse sin ninguna clase de intervención científica, la salud humana se ha visto afectada por el aumento en el consumo de la energía artificial.

Recientemente se ha establecido una relación directa entre este fenómeno y la falta de sueño en múltiples casos de intrusión luminosa.

Como síntoma principal de esto, está el insomnio, un prolongado nerviosismo general, y a largo plazo esto se traduce en un descenso del desempeño del día a día.

También se ha asociado a este tipo de fuentes de luz, a los artefactos electrónicos como ordenadores, tablets, y/ o teléfonos celulares.

El electromagnetismo empleado por ellos, es durante la noche un ente nocivo que puede causar irritación visual, así como alteraciones en el humor, depresión y alteraciones en la funcionalidad del hipocampo.

La sociedad, misma debe ser más consiente de este tipo de problemas, y las causas que lo conllevan.

Debemos ser capaces de manejar eficientemente, los factores que involucran a los cielos contaminados e intervenir en la regulación y uso se iluminarias eficiente.

En otras palabras, hacen falta medios que pongan este conocimiento al alcance de la mano de la mayoría.

Uno de esos indicadores es por ejemplo, la escala de cielo obscuro de Bortle.

En la mencionada, se establecen nueve grados de clasificación de la luminosidad celeste que van desde un ambiente natural, hasta el más sobrecargado.

Como frase final no podemos dejar más espacio a la concientización, que recurriendo a las preciosas palabras pronunciadas por Albert Einstein.

El genio de todos los tiempos, cuando dijo:

“El mundo es un lugar peligroso. No por causa de los que hacen el mal, sino por aquellos que no hacen nada por evitarlo”.

Seguramente, en más de una ocasión te habrás percatado de los peligros ambientales que existen en tu entorno. Y no habrás hecho nada para evitarlo.

Sin embargo, la naturaleza es un lugar en donde se nos permite reivindicarnos cada día, y convertirnos así en motores del cambio necesario y esperado para que los días de contaminación se acaben de una buena vez.

Y entremos en la tan soñada etapa de la conservación, en un mundo equilibrado de positivo control, consumo agradable y de desarrollo sostenible.

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Publicado por / Fuente : https://www.natura-medioambiental.com
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