Seductores demonios femeninos

Súcubos
Seductores demonios femeninos.

Súcubos.

Detrás de este inquietante término y de la atractiva imagen que define a estas mujeres, se esconde en realidad un tipo muy particular de demonio que tiene su origen en la Edad Media.

Están íntimamente asociados a la sexualidad, mecanismo que utilizan para obtener su verdadero objetivo: la energía vital de los hombres.

Son todo un clásico dentro de la demonología y la leyenda, unas criaturas fascinantes que hoy queremos traerte.

¿Preparado/a? Solo una advertencia: si eres hombre, deberás tener mucho cuidado en esas horas de la noche en que caes rendido en un plácido sueño.

Si en algún momento sientes una presión en tu pecho, abre los ojos con cuidado… Puede que tengas sobre ti algo que no es de este mundo.
Súcubos, demonios femeninos de la noche

A día de hoy podemos encontrar el testimonio artístico de los súcubos, en pequeñas tallas de madera a la entrada de antiguos burdeles de la época medieval.




Estas criaturas estaban asociadas al sexo, y en especial a la noche.

Son capaces de dominar el mundo onírico, de ahí que sea frecuente que puedan adentrarse en ese tejido inconsciente del género masculino, para hacer acto de presencia en medio de sus sueños.

Antiguamente, fenómenos naturales como la polución nocturna e incluso la parálisis del sueño, estarían en realidad producidos por ellas, por estos demonios femeninos llamados súcubos (del latín, succubus, “debajo de”), que ansían robar la fuerza vital de los hombres.

Son, de algún modo, una especie de vampiresas que si bien en ocasiones pueden también nutrirse de sangre, buscan ante todo absorber el alma y el vigor de todo joven.

A la hora de identificarlas por su aspecto, cabe destacar que en su mirada, reluce el fulgor ígneo del infierno.

Su mirada tiene el embrujo de las serpientes, son hipnóticas, y, cuando un hombre las ve por primera vez en medio de sus sueños, ya nunca podrá olvidarlas.

Súcubos

 Son como el opio e incluso es frecuente que el joven muchacho busque a propósito ese momento de la noche en que quedarse dormido, para recibir la visita del súcubo.

Día tras día, quedará más debilitado hasta encontrar, seguramente, la muerte más plácida del mundo.

Dice la tradición que los súcubos, pueden tener el mismo linaje que Lilith, y aun más.

También debemos hablar de su otra mitad, de esos otros seres que comparten con los súcubos características similares: estamos hablando de los íncubos (los que “yacen encima”). 

En este caso son jóvenes, muchachos atractivos que buscan ante todo chicas vírgenes a las que atacar sexualmente.

Ahora bien, cabe decir que para muchas tradiciones los súcubos y los íncubos, serían en realidad una misma criatura capaz de adquirir los dos sexos según su voluntad y la víctima de la que “desee alimentarse”.

Criaturas atractivas que inflaman nuestra imaginación, y que sirven de inspiración para numerosas historias y leyendas tan agradables de escuchar en una noche de tormenta. 

Ahora bien, recuerda siempre que son hábiles artesanos del embrujo, que se sirven de tus sueños cuando estás en la cama para robarte día a día y sin que te des cuenta, un poquito de tu energía vital.

Vigila pues tus descansos nocturnos, nunca se sabe qué invitado del otro mundo vas a recibir…

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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