La verdadera amistad

La verdadera amistad
La verdadera amistad.

¿Existe la verdadera amistad?

Son muchos los que ante esta pregunta responderán que no, que toda amistad es temporal y casi siempre interesada y que las personas vienen y van, como las estaciones de un metro, a lo largo de nuestra vida. Según ellos establecemos relaciones intensas que duran lo justo, para después dejarlas e iniciar nuevos lazos.

Pero no. No siempre es así. 

Estamos seguros de que tú dispones de esos amigos fieles y especiales que conforman “tu manada” particular, ésos que están ahí ante cualquier marea y que te han acompañado a lo largo de tu vida.

Ahora bien, también sabemos otra cosa: que no son muchos.

La verdadera amistad suele ser muy exclusiva, férrea y sincera, por lo que habitualmente no suele extenderse a más de dos o tres personas.

1. Tus amigos te hacen mejor persona

Seguro que a lo largo de tu vida has tenido “amigos tóxicos”, esos que solo te han traído problemas, que te han metido en un lío u otro y que, además, siempre han buscado sus propios intereses. 

Son esas personas que casi siempre hablan en primera persona, que no se interesan por tus preocupaciones ni por tus sueños, ni por tus necesidades cotidianas.

La amistad verdadera es esa que te enriquece, que te enseña cosas nuevas, que te hace ver la vida de un modo más interesante y fácil. Sin pedirte nada a cambio, solo tu compañía.


2. Los buenos amigos no exigen ni ponen “ultimátums”

“Si de verdad eres mi amigo, harás esto por mi”, “Si no me ayudas y haces esto otro, está claro que no eres mi amigo”. Si en alguna ocasión has vivido estas mismas situaciones, estamos seguros de que te habrás cuestionado si esa persona era un buen amigo o no.

En el momento en que percibimos muchas exigencias y demandas, empezamos a sentirnos incómodos al dudar de si estamos siendo utilizados. La amistad verdadera no exige, pide cuando lo necesita sin poner ultimatums. Los buenos amigos pocas veces esperan algo a cambio ni basan su relación en “pérdidas o ganancias”.


3. No importa cuánto tiempo haya pasado

Si a día de hoy conservas a ese amigo fiel de la infancia, seguro que sabes de lo que estamos hablando. Nuestras vidas suelen tomar distintos rumbos, las personas iniciamos numerosos proyectos, sueños, propósitos que nos llevan habitualmente lejos de nuestros escenarios cotidianos. De nuestros pueblos, de nuestras ciudades donde pasamos la infancia o la juventud.

No obstante, nada de ello tiene importancia si la amistad es verdadera. Cuando vuelves a reunirte es como si el tiempo no hubiera pasado. Las mismas risas y la misma complicidad sigue ahí.


4. Cuando puedes hablar en voz alta o compartir los silencios

Puedes decir la mayor tontería que se te cruce por la cabeza o ese comentario por el que sabes que no vas a ser juzgado. O puedes también compartir media hora de silencio sin que nadie se vea ofendido o se incomode. El tiempo discurre con la mayor confianza entre los buenos amigos.


5. Sabes que siempre van a ser sinceros

Tus mejores amigos no van a ser complacientes ni te van a esconder la verdad para no hacerte daño. La amistad verdadera sabe ser sincera cuando hace falta, porque sabe que es lo que necesitas en un momento determinado. Puedes pedirles consejo con total tranquilidad sabiendo que van a ser objetivos.


6. Os veis a vosotros mismos como “los más raros” del mundo

Los buenos amigos suelen tener unas características propias, se ven a sí mismos como diferentes al resto y a la vez, especiales. Son dimensiones particulares que fortalecen nuestros vínculos y que elevan nuestra autoestima. Es algo positivo. Las locuras siempre son más divertidas con esas amistades y, a la vez, esas experiencias refuerzan vuestro vínculo.


7. Confianza incondicional

Todos tenemos nuestras reservas, nuestras intimidades y secretos. No obstante, cuando hay algo que necesitas desahogar, sabes a quién acudir, y lo sabes porque nunca te han traicionado y porque puedes confiar en esa persona. La confianza incondicional es algo muy difícil de encontrar, de ahí que generalmente sean muy pocos los amigos con los que puedes establecer esta unión.

Puede que tengas tu pareja y que tu familia te apoye en todo lo que haces, pero sólo un buen amigo puede aportarte esa complicidad tan sincera.

8. La vida se hace más fácil con ese amigo

Acabas de tener un día horrible, uno de esos que borrarías de tu vida y que te obligarían sin duda a irte a la cama para olvidar todo lo sucedido Sin embargo, buscas a ese amigo y le cuentas lo ocurrido. De pronto, acabáis riendo y relativizando todo lo sucedido… 

No sabes cómo, pero la vida se hace más sencilla con esos amigos verdaderos, con los cuales tus días son más agradables y la vida, una sencilla aventura que merece la pena disfrutar al máximo.

¿Estas de acuerdo con estas ideas? ¿Cuántos “amigos verdaderos” tienes en tu vida?

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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