Las otras historias del mundo Disney

Las otras historias del mundo Disney
Las otras historias tras el mundo Disney.

Príncipes apuestos, bellas protagonistas en apuros que son rescatadas, malos adorables, historias de amor con final feliz…

Éstos son los ingredientes de la fábrica Disney, pero las historias originales no son tan dulces.


La Cenicienta

Esta historia es un cuento de hadas antiquísimo y hay versiones diferentes que van desde los antiguos imperios egipcio y romano, hasta los libros de Perault o de los hermanos Grimm. 

Sin embargo, la de Disney es, sin duda, la propuesta más endulzada.

La versión original y la del cine que todos conocemos coinciden en la maldad de las hermanastras, aunque en el libro de los hermanos Grimm los personajes son un poco más psicóticos. 

De hecho, una de las hermanastras se amputa los dedos del pie para que le quepa el zapato y la otra se corta el talón con el mismo fin.

Además, al final, en la boda de Cenicienta, las palomas les sacan los ojos a las hermanastras como castigo. Demasiado Gore para los niños, la verdad.

El apuesto príncipe tampoco se libra. Conoce a la bella Cenicienta y baila con ella dos noches seguidas, pero ella escapa.



Así que, ni corto ni perezoso, el romeo decide untar con pegamento las escaleras del palacio para que Cenicienta quede atrapada. Un tanto obsesivo, ¿no te parece?

No debió usar Superglue, eso sí, porque la chica consigue escapar, aunque se deja el zapato pegado.


La Sirenita

El argumento del cuento de Hans Christian Andersen y la película es el mismo: Sirena conoce a humano, sirena se enamora, sirena pide ayuda a la bruja para tener piernas y conquistar al príncipe.

Sin embargo, hay algunos detallitos sobre el acuerdo entre Ariel y Úrsula que Hollywood ‘olvidó’, como que si no consigue enamorar al príncipe, morirá (nada de volverse sirena de nuevo) y que el precio por tener piernas, además de perder la voz, es sentir en cada paso como si estuviera andando sobre cristales rotos.

La conclusión del libro también difiere del de la productora. Mientras que Disney nos ofrece un final feliz, donde el amor triunfa y los malos reciben su castigo, en la historia original el príncipe se casa con otra princesa.

Por eso, la bruja, en un gesto de ‘bondad’, le ofrece a la sirena volver a su antigua vida y salvar su vida si mata al príncipe, pero Ariel no lo acepta y acaba arrojándose al océano convirtiéndose en burbujas. ¡Ups!


Pinocho

Sí, Pinocho es un niño de madera algo travieso, tanto en el clásico italiano de 1883 de Carlo Collodi como en la película de Disney.

Pero, ¿y si te dijera que sus travesuras no eran tan inocentes como recoge la versión cinematográfica? Todas las mentiras y pequeñas malas acciones llevan a Pinocho a terminar en un estado lamentable. Geppetto lo recoge, con tan mala suerte que al ver al padre con un niño tan malherido, un policía mete al pobre carpintero en la cárcel.

Y, siéntate si estás de pie, porque Pinocho, cansado de que Pepito Grillo le sermonee constantemente, acaba asesinando a este entrañable personaje.


La bella durmiente

Si las adaptaciones de Disney, como estamos viendo, están bastante edulcoradas, en La bella durmiente hizo falta mucho, pero que mucho azúcar.

En el cuento original de Giambattista Basile, el príncipe encuentra por casualidad a la joven dormida en un castillo y, no sólo es que no la despierta, sino que la viola y la deja embarazada de gemelos. Ahí es nada.

La bella durmiente recupera la consciencia después de dar a luz. No hay beso de amor que valga. Para más inri, el violador vuelve y, no entiendo muy bien por qué, pero acaban enamorándose.

Los problemas no terminan aquí: el susodicho ya estaba casado, así que su mujer, cuando se entera de la doble vida de su marido, intenta –sin éxito, ¡menos mal!- matar a los gemelos, cocerlos y dárselos de comer a su esposo, y quemar a la bella durmiente.


Blancanieves

En este caso, es el personaje de la madrastra el que se beneficia de la adaptación cinematográfica. En la historia original, cuando el cazador le lleva un corazón y un hígado de un animal (y no el de Blancanieves), la madrastra se los come. ¡Puaj!

Aunque el resto de la historia de los hermanos Grimm transcurre de forma similar, al final, en la boda de Blancanieves con el príncipe, la madrastra es invitada, aunque como castigo, es obligada a llevar unos zapatos de hierro al rojo vivo durante el baile hasta que se desploma muerta.


Mulán

En Mulán, la película de dibujos, simplemente pone fin a la historia un poco antes de lo que lo hace la obra en la que está inspirada, la balada Hua Mulan.

En ésta, cuando la joven guerrera vuelve sana y salva a casa, se encuentra con que su familia ha caído en desgracia, por lo que tiene que prostituirse para sobrevivir. Al final, incapaz de ser una esclava sexual, acaba suicidándose.

Pues bien, tras conocer las historias en las que están basadas las películas Disney, sólo podemos decir “¡Cómo cambia el cuento!”

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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