Las personas tímidas

Las personas tímidas
5 aspectos que únicamente entienden las personas tímidas

Puede que te preguntes¿pero no es lo mismo ser introvertido que ser tímido? 

Bien, la respuesta es no.

Existen diferencias muy claras entre los introvertidos y las personas tímidas que conviene matizar en primer lugar.

Los introvertidos no tienen por qué ser tímidos.

Ellos disponen de adecuadas habilidades sociales para interactuar con el mundo, no obstante, prefieren la soledad y la individualidad. 

Disponen de un mundo interior muy profundo y generalmente, prefieren controlar ellos mismos los instantes en que desean relacionarse y aquellos en que, eligen integrarse con normalidad en determinados grupos, fiestas…etc.

Las personas tímidas ya presentan cierto temor a determinadas situaciones sociales. 

Hay veces que sienten ansiedad, y a la vez, son conscientes de que no tienen unas adecuadas habilidades para relacionarse con los demás.

Veamos ahora 5 situaciones o dimensiones típicas con las que suelen identificarse las personas tímidas.




1. La recurrida frase de nuestros padres… “Es que es muy tímido/a”

Es posible que tú aún no supieras nada de lo que era la timidez o la extroversión.

Sin embargo, en casa, tu madre o tu padre ya te presentaba ante el mundo con aquella coletilla de “es que es muy tímido”. Cuando de niño alguien se dirigía a ti para besarte o saludarte, y rehuías todo contacto, de inmediato asomaba la famosa frase.

Poco a poco, y ya en los contextos escolares, esta expresión fue apareciendo en boca de otros. Es muy posible que tu maestro o maestra dijera en alguna ocasión aquello de “No seas tímido y sal a la pizarra” o “No seas tímido y lee en voz alta”.


2. Los tímidos y sus amistades, islas de intimidad y protección

¿Quién dijo aquello de que las personas tímidas están condenadas a estar solas? En absoluto, una particularidad bien especial de las personas tímidas es que cuando establecen un lazo de amistad con alguna persona (nunca suelen ser más de 1 o 3), generalmente se crea un vínculo muy íntimo donde encontrar ese refugio ante el mundo, ese círculo donde compartir confidencias y aventuras.

Cuando se establecen estas amistades, en ocasiones ellos mismos generan una clara diferenciación entre ellos y el resto del mundo. Son muy conscientes de sus problemas a la hora de desarrollar sus habilidades sociales, pero el disponer de estas amistades les aporta confianza, y cierta seguridad.


3. Esas situaciones tan angustiantes…

Así es. Toda persona tímida desarrolla sus propias estrategias de supervivencia cuando debe afrontar una situación que para él o ella, le genera gran ansiedad: acercarse a un desconocido que le atrae para iniciar una conversación, preparar una exposición en clase, acudir a una entrevista de trabajo, preguntar algo en una tienda o en un organismo público…

Lo habitual es seguir un guión preparado. Pensar mentalmente todo lo que podemos decir, lo que nos van a responder… Hacemos un mapa mental para controlar todo aquello que por lo imprevisto nos causa inquietud o miedo. Es posible que repitas mentalmente frases que esperas decir en voz alta. Y que luego, obviamente, olvidas…


4. ¿Y si lo dices tú? ¿Y si lo dejo para mañana?

Toda persona tímida suele contar con la ayuda de un buen amigo que habla por él. Es ese salvador espontáneo que resuelve pequeños problemas, que pregunta por ellos cuando el miedo los paraliza, y que muchas veces pone voz a sus pensamientos.

La timidez también genera indecisión, de ahí que muchas veces les cueste salir de su zona de confort. “Tengo que preguntarle a esta persona a ver si me deja su trabajo de ciencias”, “He de acercarme a esa oficina a pedir el duplicado de tal papel…” ¡Mejor lo hago mañana!


5. ¡La timidez no es un defecto!

Se tímido no es una enfermedad, ni un defecto, ni nada que deba obsesionarte. Piensa que es una actitud ante la vida que siempre te acompañará, siempre serás esa persona que entra a una fiesta con una tibia sonrisa en la cara esperando que nadie lo moleste demasiado. Puede que a simple vista parezcas antipático o frío, pero tú sabes muy bien que cuando alguien te conoce en profundidad reconoce que eres muy especial e incluso realmente original.

Ahora bien, nunca dejes que tu timidez te corte las alas y te impida hacer cosas que de verdad te gustaría emprender. Si te gusta alguien, háblale, lo peor que puede pasar es que ambos os riáis a la vez. 

No te preocupes si lo único que sale de tu boca son tonterías o palabras entrecortadas. El atrevimiento de hoy será todo un logro y te ayudará a sentirte más seguro mañana. 

La timidez es un modo de desenvolverse e incluso de defenderse ante la vida, mientras no caigas en los extremos, todo irá bien. Busca situaciones donde te sientas cómodo y aprende a sobrevivir con ella para ser feliz.

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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