¿Podrías escapar de un T. Rex?

¿Podrías escapar de un T. Rex?
¿Podrías escapar de un T. Rex?

Es bien sabido que estas criaturas son antiquísimas, tanto que convivieron con unos seres ya extintos, pero no con humanos. Igual son dignos de darnos pesadillas : los dinosaurios.

De todos ellos hay uno que, si viste la película Jurassic Park, se alza como el más temible, de proporciones titánicas y con las fauces más escalofriantes que puedas concebir. 

Sí, amigo, hablamos del Tyranossaurus Rex, el rey del Cretácico.

T. Rex un depredador del que ¿tú podrías huir?

¿Qué velocidad debía alcanzar? ¿Me hubiera devorado de haber sido yo el que se desvivía por evitar sus dientes?

Antes de nada tenemos que resaltar que, de hecho, cualquier respuesta que podamos dar es una aproximación no definitiva, ya que siempre faltan variables que podrían afectar al cálculo. 

De todas formas, sí se han hecho estudios que han intentado ser lo más exactos posibles y han conseguido prácticamente resolver el misterio de la velocidad del T.Rex.

Cálculos a partir de fósiles y una respuesta

Un grupo de científicos de la Universidad de Manchester (Inglaterra, Reino Unido) han recopilado información de los fósiles hallados de esta especie y los han volcado en un ordenador. 

A partir de estos datos, pudieron estimar qué masa muscular tendría este dinosaurio, según sus proporciones, y a partir de esto han hecho un cálculo de cuál sería su velocidad.

¿Veredicto? De buenas a primeras dejaron claro que el T.Rex no era ni de lejos el más rápido de los dinosaurios. De hecho, el más veloz era el Compsognathus (del tamaño de una gallina), que podía desplazarse a 64 km/hora. ¿Y el T. Rex? Calculan que a 29 Km/hora.

¿Y el ser humano? Si nos fijamos en el hombre más veloz, el señor Usain Bolt, su récord está en 44, 1 Km/hora en un sprint de 100 metros.

Él podría escapar, pero ¿y una persona más corriente? La media está en 24 km/hora, así que si estás en la media “atlética” e hicieras una carrera con un T. Rex, perderías.
Otros factores a tener en cuenta en nuestra huída

¡Ojo! El T. Rex quizá te gane si hablamos en términos puramente numéricos, pero ¿no corremos más cuando nuestra vida peligra? No es que vayamos a hacer una sesión de running amistoso con el rey carnívoro de los dinosaurios, ¿no?

Los investigadores de Manchester destacaron que nuestro tamaño, mucho menor que el de nuestro depredador, nos daría muchas ventajas. 

A pesar de ser menos veloces que él, sus movimientos serían muchos más lentos, debido a sus dimensiones (¡imagina qué esfuerzo mover toda esa carne!). 

De este modo, mientras él se gira a buscarte, seguramente tu ya te has alejado lo suficiente para tener alguna oportunidad de dejarlo atrás o esconderte.

Pongamos que te encuentra, que no tienes dónde esconderte, todavía tienes una posibilidad, ya que seguramente acabaría exhausto antes que tú, tiene que mover mucha más masa. 

Aunque tú también te cansases, la agilidad sigue estando de tu parte. Podrías probar con un zig-zag, cambios de dirección espontáneos y todo tipo de despistes que él no sería lo suficientemente rápido de seguir.

Para terminar, destacar de nuevo lo pequeños que somos en comparación con esta bestia. 

Si le damos problemas y nos alejamos lo suficiente, ¿crees que insistiría en devorarte? 

¿Perseguirías tú sin descanso a un canapé, si tienes a tu disposición una nevera llena mucho más cerca? Probablemente no.

Así que, decididamente, tienes muchas más posibilidades de las que creías de sobrevivir a un T-Rex: Sí, podrías escapar de él.

¿Qué opinas? ¿Te gustaría vivir en un ambiente “cretácico”?

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
Link a http://vidacotidianitica.blogspot.com Creative Commons