Vampiros emocionales

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Vampiros emocionales
Vampiros emocionales: 
¡Cuidado con ellos!

Estamos seguros de que después de leer este artículo, vas a descubrir que en tu vida has conocido a más de un vampiro emocional. 

Es más, puede que a día de hoy tengas a alguien con estas características muy cerca de ti. 

Lejos de reflejarse en esa idea romántica y seductora del clásico vampiro que todos tenemos en mente, el auténtico, el que no duerme en un ataúd y se pasea con tranquilidad a plena luz del día, es capaz de “absorber” toda tu energía, dejándote completamente vacío.

Con la autoestima casi por los pies y con la clara sensación de que tu vida es un fracaso, el vampiro emocional es el reflejo de una personalidad llena de vacíos pero con una toxicidad muy alta. 

Hemos de ir con mucho cuidado con este tipo de personalidades, en especial, si son nuestras propias parejas, puesto que el nivel de destrucción interna puede ser realmente peligrosa.

Aprendamos a reconocerlos.





Cuidado con los vampiros emocionales que habitan en tu vida

Seguro que tienes ese típico amigo que es puro optimismo.

Pasar un rato con él es reírte por nada, es no ver dificultad alguna en todo lo que te rodea, y dejar pasar las horas en tranquila serenidad y complicidad. 

Cuando te despides de ellos, vuelves a casa “cargado de energía” y con una gran paz interior. 

El mundo está lleno de personas que gestionan muy bien sus emociones, pero a su vez, también abundan en exceso ese tipo de personalidades que, sin ser realmente “malas personas”, solo saben y pueden transmitir negatividad, y además, una sutil manipulación con la cual arrastrarnos a sus propias tormentas.

Y éstos, son sin duda los más peligrosos.

Veamos cuáles son las características más comunes que los suelen definir.

Son hábiles artesanos de la manipulación emocional. 

Extienden su control hacia nosotros de un modo del que al principio, apenas somos conscientes, pensamos que hacen determinadas cosas porque nos quieren, porque quieren tenernos a su lado. 

No obstante, en el momento en que te das cuenta de que dejas de quedar con tus amigos, de ver a tu familia o de tomar tus propias decisiones, descubres que algo falla. 

“De que están absorbiendo tu voluntad y tu energía”. 

De que ese amor no es saludable.

Siempre suelen pensar lo peor. Si has decidido cambiar de trabajo, lo más probable es que te digan que no tienes aptitudes para ese nuevo puesto y que, seguramente, te van a despedir. Son algo catastrofistas, piensan mal de todo el mundo y les gusta mucho utilizar la crítica, como si ellos fueran un claro ejemplo de perfección.

En ocasiones suelen utilizar la burla y el sarcasmo. Todas estas formas de comportamiento no es más que un modo de control a la vez que de despreciar a quienes les rodean. 

Pero cuidado, a la vez que despliegan todas estas dimensiones, suelen ser muy hábiles haciéndose las víctimas y jugando con nuestros sentimientos. “Te vas a esa fiesta y me dejas solo/a, eso es porque ya no me quieres y prefieres estar con otros antes que conmigo”. “Nunca te das cuenta del daño que me haces, con lo que yo te quiero y con lo que te cuido”.

Estamos seguros de que muchos de estos aspectos te son conocidos. Ahora bien, llegados a este punto puede que te preguntes, pero ¿Por qué se comportan así? ¿Por qué absorben mis energías, mis ánimos y mis emociones? 

Básicamente porque son inseguros/as y tienen una autoestima muy baja. 

Mediante el control y la manipulación emocional evitan que les dejemos, critican a los demás y a nosotros mismos para “anularnos” y emerger así, como las personas más perfectas del mundo, como los únicos que pueden hacernos felices, en vista de que nosotros, “no valemos nada”.

Debemos ir con mucho cuidado con los vampiros emocionales, al principio aparecen en nuestra vida como criaturas deslumbrantes y muy seductoras, pero poco a poco, irán retirándose su máscara.

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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