2 siglos de peleas por una cucaracha

cucaracha
2 siglos de peleas por una cucaracha.

Una simple y llana cucaracha fue capaz de iniciar una discusión bizantina, es decir, un argumento que no lleva a ninguna parte, que ha perdurado durante dos siglos.

Todo comenzó en 1831 en París, donde Jean Audinet-Serville pasó ese año en el Museo de Historia Natural describiendo nuevas especies de cucarachas, creando un género al que llamó "Périsphère". 

Esta cucaracha pertenecía a un grupo capaz de enroscarse como una bola, de forma similar a las cochinillas (Oniscidea). Como los nombres científicos solo se admitían en latín, lo tradujo como "Perisphaerus". 

El problema es que esta no era la traducción correcta.

Aquí es cuando comienza el debate. En 1838 en Berlín, por entonces capital de Prusia, Hermann Burmeister describió el género al que llamó "Perisphaeria". En él incluyó varias especies africanas y la asiática que ya había descrito Audinet-Serville. Jean Audinet-Serville no aceptó esta corrección y propuso la suya, "Perisphaera".

Pero como se suele decir, dos son compañías y tres son multitud. Ya no era un problema que debieran arreglar entre ellos, porque Charles Brunner von Wattenwyl creó en 1865 la familia Perisphaeridae basándose en Perisphaeria de Burmeister. Karlis Princis rizó el rizo en 1947 cuando usó los géneros Perisphaeria y Perisphaerus de forma independiente, incluyendo solo a la primera en su nueva familia Perisphaeriidae en 1960, mientras ponía al segundo en otra familia. 

En 2003, ambas familias se sinonimizaron como Perisphaeriidae, pero contenían tanto a Perisphaeria como al antiguo nombre Perisphaerus. Previamente, en 1863, ajeno a esta cadena de sucesos, se consideró que Perisphaeria era incompatible con Perisphaera, ignorando a Perisphaerus, y erigió el género Hyposphaeria como sustituto de Perisphaeria.

La situación parecía un juego de quien es quien. Todo para dar nombre a un solo género de cucarachas que, con su nombre original (Perisphaerus), la corrección de Burmeister (Perisphaeria) y la corrección del autor original (Perisphaera), acabaron provocando una discusión que creció como una bola de nieve al que se le añadieron las familias Perisphaeridae y Perisphaeriidae y el género Hyposphaeria.

Aunque Audinet-Serville cometió un error que intentó enmendar, Burmeister también comparte parte de la culpa. Por un lado, usó un asterisco junto al nombre Perisphaeria la primera vez que lo mencionó, no haciéndolo siempre que escribía el nombre. Normalmente el asterisco era algo que usaba con nombres nuevos. Por otra parte, incluyó a cucarachas africanas incapaces de enroscarse junto a una asiática que sí lo hacía. Fue para estas cucarachas africanas para quien se creó el género Hyposphaeria.

Aún así, el problema de los nombres permanecía. Las opciones eran claras: el nombre original, la corrección de Burmeister o la corrección del autor original. Esta es una elección que dependerá que las normas de la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica (ICZN).

Según la ICZN, a menos que Jean Audinet-Serville cometiera un error sin querer, el nombre es Perisphaerus.

Sin embargo, se puede interpretar que se equivocó porque años después intentó corregirlo. ¿Significa que su nombre es Perisphaera, como intentó corregir? No, porque en el artículo 32.5 se especifica que la latinización incorrecta es una excepción, por lo que no cuenta como error.

En otras palabras, no era necesaria ninguna corrección. En el caso de Burmeister, según el artículo 33, era una "enmendación" (cambio o corrección") o una "escritura posterior incorrecta". No se sabe si su intención era cambiar el nombre o trataba a otros nombres de manera similar. El propósito del asterisco misterioso tampoco lo aclara.

A pesar de todo, Burmeister proporcionó una descripción más detallada del género. Aunque solo tiene una página de largo, supera las 9 líneas de Audinet-Serville con datos poco precisos como "abdomen grande" y "muy redondeado en el frente y los lados".

Actualmente, la subfamilia (Perisphaerinae) contiene 19 géneros y 174 especies. Solo esperemos que siga siendo válida para no tener otros dos siglos de debate.

Fuentes: https://resolviendolaincognita.blogspot.com
vcn506.com Creative Commons