Conejos de mar, babosas Jorunna parva

Conejos de mar, babosas Jorunna parva
Conoce a los adorables “conejos de mar” o babosas “Jorunna parva”

Lo sabemos, ahora mismo te encantaría sostener sobre tu mano a esta peculiar babosa con aspecto de conejito. Parece más bien un pequeño pompón de algodón al que le hubieran colocado dos simpáticos adornos a modo de orejas.

Viendo a la Jorunna parva, podríamos decir que nunca la palabra “babosa” nos ha parecido tan dulce y encantadora. 

Viendo a este curiosísimo animal que está haciendo furor en las redes sociales de todo el mundo, no podemos evitar sentirnos enternecidos ante estas maravillas que siempre cobijan nuestros océanos.

Es la típica imagen que compartimos en nuestros muros con la famosa abreviación de “awwww”. No obstante, esta simpática criatura esconde algunos aspectos interesantes que te gustará conocer y que deseamos explicarte. ¿Nos acompañas?

La adorable babosa Jorunna parva

Antes que nada hemos de dejar claro un aspecto importante: por mucho que nos guste y por mucho que nos haya cautivado la Jorunna parva, no será adecuado que la “instalemos” en nuestras peceras de casa. No son su medio ni el lugar más adecuado para que puedan vivir.

La Jorunna parva habita en los océanos del Pacífico, y viven muy poquito, a penas unos meses. Los suficientes como para poder reproducirse y traer nuevas Jorunna parvas. Te interesará saber que son hermafroditas y que además, no tienen ningún depredador. ¿La razón? ¡Son terriblemente tóxicas!

Conejos de mar, babosas Jorunna parva
Sabemos también que te encantaría sostener una con la mano y poder tocarla. Ahora bien… nuestro querido conejito de mar mide poco más de dos centímetros y medio, es pequeñita, elegante y todo un modelo de supervivencia que los científicos aún no han terminado de conocer en profundidad.

Esos pelitos que vemos en su cuerpo y que adornan también sus cabezas recordándonos a dos orejas, son en realidad antenas. Una especie de sensores llamados caryophyllidias, que cubren desde la cabeza hasta el lomo del animal. Los expertos creen que estos elementos que motean su cuerpo les ayudan a conseguir alimentos y a su vez, a detectar a otros seres que intenten acercarse a ellos. Porque por lo general, son bastante esquivos.

El conejito de mar, al igual que la mayoría de babosas de mar o nudibranquios, disponen de órganos reproductores masculinos y femeninos, y cuando se aparean con otros compañeros , intercambian el esperma a través de unas espinas muy-muy largas. Reproducirse es pues algo vital, dada la escasa longevidad de la que disponen estas adorables criaturas del océano.

Otro aspecto curioso a tener en cuenta sobre la Jorunna Parva es que tiene como costumbre robar los aguijones de las medusas para utilizarlos en su beneficio para defenderse y a su vez, sintetizar esas toxinas venenosas que harán mantener muy alejados a posibles depredadores. Son como puedes ver unos animales realmente curiosos, valientes y eficaces a pesar de sus escasos dos centímentros de tamaño.

Hay Jorunnas de color blanco, amarillas, color mostaza, marrones… Una delicia de la naturaleza que nos encanta ver en su medio natural, envueltas siempre en su mágico equilibrio y tranquilidad.

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