Mantarrayas, elegantes animales

Mantarrayas, elegantes animales
Las mantarrayas y las rayas son uno de los animales más espectaculares que pasean por los océanos del mundo, descubre algunos de los aspectos más curiosos de estos elegantes animales.

Curiosidades sobre las rayas y mantarrayas.

1. Saltan fuera del agua

Las mantarrayas y rayas pueden realizar increíbles saltos acrobáticos fuera del agua. 

Aunque no se sabe a ciencia cierta el por qué realizan estos saltos, algunos científicos presumen que se trata de un tipo de ritual para aparearse y atraer a la hembra.

El Cayo Marathon ubicado en el extremo sur de Florida es uno de los lugares más conocidos en el que estos animales dan estos grandes saltos, de hecho, una mujer que se encontraba en una lancha junto a su esposo e hijos perdió la vida cuando una raya de 34 kilos saltó hacia el bote, le clavó su aguijón en el cuello y la tumbó, como consecuencia la mujer pegó la cabeza en la superficie de la lancha. 

Los doctores presumen que la mujer falleció a consecuencia del golpe en la cabeza y no por el aguijón del animal, ya que el veneno de las rayas no suele ser mortal para los humanos.

Un par de años antes de este ataque, ocurrió otro similar en la misma área del cayo Marathon, en esa oportunidad una raya de 15 kilogramos saltó a uno de los botes clavándole el aguijón en el pecho de un anciano de 81 años, afortunadamente el hombre logró sobrevivir.

Mantarrayas, elegantes animales

2. ¿Cuánto puede llegar a medir una mantarraya?

El tamaño de las mantarrayas puede ser muy variado.

Algunas de las mantarrayas más grandes de las cuales se tiene registro fue una descubierta en las aguas de las Bahamas, la cual medía 9 metros entre las dos puntas de sus aletas y pesaba más de 1.300 kilogramos.


3. Primas de los tiburones

Las rayas o mantas están emparentadas de forma muy cercana con los tiburones. De hecho, recientes análisis de ADN realizados al famoso tiburón gato revelaron que el mismo es más cercano a las mantarrayas que a los propios tiburones.


4. Rayas venenosas

Es importante diferenciar muy bien las mantarrayas de las rayas, las primeras son completamente inofensivas. Las segundas poseen un aguijón con una punta muy afilada, el cual tiene veneno.

La mayoría de las rayas no tienen un veneno lo suficientemente potente como para matar a una persona, a excepción de una especie que se encuentra en aguas templadas y poco profundas cuyo veneno sí puede matar a un hombre adulto si no es tratado a tiempo.


5. Rayas en la antigua Grecia

Las rayas fueron uno de los animales más populares de la antigua Grecia, de hecho, los dentistas utilizaban el veneno de las mismas como un anestésico.

Según la mitología Griega, el rey de Ítaca, Ulises, falleció cuando su hijo le clavó una lanza en cuya punta se encontraba el afilado aguijón de una raya venenosa.


6- ¿Que diferencia hay entre la Raya y la Mantarraya?

Generalmente se confunde a rayas grandes con mantarraya a pesar de las diferencias existentes. 

Por ejemplo, en cuanto al tamaño, na raya grande puede medir dos metros de punta a punta de las aletas pectorales la mantarraya puede alcanzar los nueve metros. Según un registro hecho sobre una mantarraya capturada en las Bahamas, la misma tenía cinco metros de envergadura y pesaba 1.360 kilogramos pero incluso las rayas más grandes raramente superan los 400 kilogramos.

Otra diferencia es la forma de su cuerpo: por un lado las rayas tienen la boca en la parte inferior del cuerpo y de esta manera la pegan al piso del cula extraen su alimento por lo que se puede deducir que tienen hábitos bentónicos en tanto las mantarrayas tienen una boca mucho mayor y ubicada en la parte delantera del cuerpo; a los costados de la boca presenta dos lóbulos cefálicos, uno a cada lado, que le permiten direccionar la entrada de plancton, base de su alimentación. 

Así como es frecuente ver a una raya posada en el fondo, es igualmente frecuente ver a una mantarraya nadando a media agua o cerca de la superficie filtrando el agua para obtener de ella su pequeño y preciado alimento. 

Otra diferencia radica en que la raya necesita dientes modificados (aplanados) para triturar los crustáceos en tanto que la mantarraya no posee dientes ni tampoco aguijón en la cola.

Se podría decir que la mantarraya pertenece, junto con el tiburón ballena, a un grupo de “gigantes buenos” del mar que por su tamaño y la dureza de su piel no tiene enemigos naturales (salvo el hombre). 

Y, como animal comedor de plancton, es sumamente lento. Esto hace que los buzos la alcancen con facilidad y que el animal no se preocupe por el contacto de ellos sobre su cuerpo. 

La mantarraya se encuentra en todos los mares tropicales del mundo, vive en las aguas litorales cerca de la costa y también en mar abierto. En las décadas del ’30 al ’50 los cazadores submarinos consideraban a la mantarraya una presa excepcional. 

Los buzos de hoy, con una mayor conciencia ecologista soñamos con un encuentro donde poder acariciar a este extraño pez que aprendió a volar bajo las olas.

¿Qué te han parecido estas curiosidades sobre las rayas y mantarrayas? ¿Conoces alguna otra?

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