La culebra devoratribus

La culebra devoratribus
Descubre la historia de las serpientes “devoratribus”

Si te decimos que existen unas serpientes habituadas a devorar a un grupo de indígenas de las Filipinas es posible que arquees una ceja de puro escepticismo. Es posible. 

No obstante, si te comentamos ahora que esta pequeña sociedad tribal establecía una lucha cotidiana con boas y pitones, donde unos y otros eran a la vez cazadores y presas, es posible que ya lo veas más lógico.

El tema es realmente interesante a la vez que escalofriante. 

Si tienes cierta fobia a las serpientes te recomendamos no seguir leyendo este artículo, pero si deseas descubrir algo realmente curioso de nuestro bello y salvaje planeta, te invitamos a acompañarnos un poco más…

Los Agta Negritos y su íntima relación con las serpientes

Según nos explican los biólogos, a día de hoy aún sabemos muy poco sobre las “grandes serpientes”, es decir, sobre maravillosas criaturas como las boas o las pitones. ¿Devoraban personas en el pasado? 

¿Cómo era nuestra relación con ellas? Es difícil saberlo porque sus crímenes, no dejan huesos, no dejan cadáveres. Disponemos de algún que otro estómago de serpiente fosilizado, pero por lo general, es muy complicado averiguar cómo ha sido su dieta a lo largo del tiempo, y nosotros, formamos parte de ella en algún instante.

Hace ya varios años que esta idea, esta hipótesis ha intrigado a numerosos biólogos. ¿Hay algún tipo de serpiente que en el pasado estuviera habituada a alimentarse de seres humanos? 

La culebra devoratribus

Bien, lo asombroso llegó en el 2011, cuando un grupo de científicos del SIL Internacional en Dallas y de la Universidad de Cornell en Ithaca, en Nueva York,investigaron unos rumores que, desde hace tiempo, se solía contar sobre un pequeño grupo de indígenas de las Filipinas.

Estamos hablando de los Agta. Decía la leyenda que este grupo de indígenas solían ser víctimas habituales de boas y pitones. Los devoraban. Bien, después de un profundo estudio a lo largo de varios años, se publicó un interesante trabajo en la revista“Proceedings” de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. ¿Y cuáles fueron las conclusiones a las que llegaron? Te vas a sorprender:

Las dos especies, es decir, humanos y serpientes, eran cazadores y presas. Es decir, ambos se cazaban para subsistir. Y a su vez, ambos peleaban para comerse a otros animales como cerdos salvajes, por ejemplo.

A día de hoy los Agta son una tribu sedentaria y están amenazados por la extinción. Su forma de vida se está perdiendo por la modernidad, pero hasta no hace mucho, aún seguían cazando “grandes serpientes”.

Thomas N. Headland, lleva estudiando a los Agta desde 1962 y dio su testimonio sobre cómo vivía este grupo tribal. Se alimentaban de carne de animales salvajes que cazaban cada día, así como de serpientes. No obstante, también ellos recibían el ataque de las pitones de forma muy regular. Los devoraban.

Puede que te preguntes cómo podía ocurrir semejante cosa. Debemos tener en cuenta que un varón adulto de esta tribu, por ejemplo, pesa poco más de 44,2 kilos. Las serpientes, en el sur de Asia, pueden llegar perfectamente a los 75 kilos, en especial si son hembras.

Los investigadores corroboraron una alta incidencia de ataques de pitones a los Agta.Las pitones atacaban como media entre 1930 y 1970 a 15 de 58 hombres y a 1 de 62 mujeres. 

¿Y por qué atacan más a los hombres que a las mujeres? Porque son ellos quienes salían a cazar y quienes pasaban más tiempo en la selva. 

De hecho, más de la mitad de los hombres muestran orgullosos sus heridas en manos, torso o en sus pies. No obstante, cabe decir que desde 1973, ya no se han producido muertes o desapariciones. Es decir, ya no hay tantas pitones o, tal vez, ya no ven en el ser humanoun “plato de gusto” al que devorar. 

Sorprendente, no hay duda, a la vez que comprensible. No obstante, no dejamos de incidir en el hecho de cómo la evolución está consiguiendo que poblaciones como los Agta Negritos estén desapareciendo, así como la cantidad de ejemplares de “grandes serpientes”, en comparación a las que teníamos por ejemplo en los años 30. Algo que debe hacernos reflexionar.

Y ahora dinos, ¿qué relación tienes con las serpientes? ¿Te gustan o te dan auténtico pánico?

www.vcn506.com Creative Commons