¿Qué hacer si te muerde una serpiente?

¿Qué hacer si te muerde una serpiente?
Si las serpientes tuvieran sus propias olimpiadas, una de las categorías sería el veneno más letal. Al fin y al cabo, aunque no todas sean venenosas, es su recurso más característico. Sin embargo, los venenos son tan variables como los propios ofidios.

Sus métodos de acción son distintos, así como la dosis y el medio de administración. Además, no todas las serpientes son igual de proclives a usarlo ni todas las mordeduras acaban envenenando.

¿Qué hacer si te muerde una serpiente?

Primera regla, son un animal digno de tu respeto y del cual debes alejarte, no son juguetes.


Aunque mucha gente hable de picaduras de serpiente, las serpientes no pican, muerden y clavan sus dientes. 

Sólo muerden a los humanos en defensa si se siente atacadas o en peligro, pero en condiciones normales las mordeduras de serpiente se pueden considerar un accidente raro.

El principal riesgo ante una mordedura de serpiente es el efecto del veneno. 

En este sentido, la mayoría de serpientes no son venenosas pero algunas pueden ser mortales si no se actúa con rapidez, por eso se consideran una emergencia médica. 

Según MedlinePlus, se producen 2.5 millones de mordeduras de serpientes anualmente y de ellas 125 mil acaban en la muerte del paciente, principalmente en el sudeste asiático, India, Brasil y algunas zonas de África.

Sin embargo, no siempre es posible saber si la serpiente que ha mordido es venenosa o no, por eso lo primero que se debe hacer es acudir a un centro de urgencias médicas o llamar a algún teléfono de emergencias, como el número internacional de emergencias 112, el 911 o el número que sea aplicable en el país.

En el ámbito doméstico, las serpientes que se tienen como mascotas no suelen ser venenosas o se le han extirpado las glándulas productoras de veneno, aún así, si no se tiene certeza es mejor acudir cuanto antes a un centro médico.
Primeros auxilios ante una mordedura de serpiente

La mordeduras de serpientes venenosas suelen aparecer húmedas o con líquido (veneno) sobre la herida e incluso sobre la ropa. 

En las mordeduras de apariencia seca es probable que no se haya inyectado veneno, pero como no se puede confirmar con total seguridad a simple vista, se recomienda que se trate siempre como una mordedura venenosa, salvo que se esté completamente seguro de la especie en cuestión o sobre la extirpación de las glándulas de veneno.

Las medidas de primeros auxilios incluyen:
  • Mantener la calma y evitar esfuerzos. Mantener la calma puede ser complicado; hay que recordar en todo momento que las mordeduras de serpientes venenosas se pueden tratar de forma efectiva. La ansiedad y nerviosismo aumenta la frecuencia cardíaca y puede ayudar a dispersar el veneno más rápido por el cuerpo.
  • Mantener la zona de la mordedura por debajo del corazón para disminuir el retorno venoso desde la zona hacia el corazón.
  • Retirar objetos que puedan empeorar la inflamación, por ejemplo anillos y ropa ceñida.
  • Impedir el movimiento de la zona de mordedura en la medida de lo posible.
  • Intentar recibir ayuda médica inmediatamente, ya sea por teléfono o acudiendo a un centro de urgencias.

Es posible que la serpiente sea venenosa si:
  • Si aparece líquido cerca de la herida o en sus proximidades que no se corresponde con fluido exudado por la herida.
  • Si la zona se inflama y cambia de color.

Lo que no se debe hacer:
  • No lavar la mordedura ni intentar succionar el veneno. El posible veneno presente se suele utilizar con fines identificativos y puede ser muy útil para administrar el antídoto idóneo.
  • No aplicar torniquetes ni gasas frías o hielo en la zona.
  • No administrar nada a la persona por ninguna vía, incluyendo analgésicos, antiinflamatorios, alcohol o cafeína, salvo indicación médica.
  • No realizar cortes en la mordedura.
  • No realizar esfuerzos.
  • No levantar la zona de mordedura por enzima del corazón.
  • No perder el tiempo intentando matar o cazar a la serpiente. Si se puede hacer sin riesgos, hacerlo, pero el personal médico no se basa en una visualización de la serpiente para su identificación, por lo que no es una prioridad. En su caso, extremar la precaución con la cabeza de la serpiente, ya que puede morder por acto reflejo hasta varias horas después de haber muerto.
  • Vigilar síntomas y signos vitales
Una vez tomadas las medidas de primeros auxilios y mientras se recibe la atención médica, se deben vigilar los síntomas y los signos vitales de la persona mordida. Los signos vitales más importantes son el pulso, la temperatura y el ritmo respiratorio. Si es posible también la presión arterial;,

Los síntomas de una mordedura de serpiente venenosa pueden variar en función de la especie, pero de forma general incluyen:
  • dolor severo alrededor de la mordedura
  • hormigueo, escozor o ardor en la piel de la zona
  • mareo
  • náuseas y vómitos
  • dificultades para respirar
  • arritmia cardíaca
  • dificultad para tragar
  • dolor estomacal
  • debilidad muscular
  • confusión
  • en casos severos: parálisis, coma, muerte.
  • Shock anafiláctico
La vigilancia de signos vitales y síntomas tiene entre sus principales objetivos vigilar la entrada en shock anafilático. El shock anafiláctico es una reacción alérgica severa y grave que puede aparecer en cuestión de minutos.

Entre los síntomas de shock anafiláctico destacan una inflamación rápida y severa de boca, lengua, garganta y vías respiratorias superiores que puede dificultar considerablemente la respiración. Puede aparecer erupción cutánea en cualquier parte del cuerpo, con quemazón en ojos, labios, garganta y oídos. La persona se siente débil, se puede poner pálida, con dificultad incluso para hablar, y puede desmayarse y caer inconsciente.

En caso de que aparezcan estos síntomas se recomienda solicitar una ambulancia en cuanto sea posible. Algunas personas con alergias severas conocidas pueden llevar kits de asistencia que frecuentemente incluyen autoinyectores de adrenalina.


Reanimación cardiopulmonar

Si llega el caso de que la persona mordida pierda la consciencia y sus signos vitales se pierdan, puede ser necesario realizar la reanimación cardiopulmonar a través de masaje cardíaco y respiración boca-boca. Si no se sabe realizar, el equipo de asistencia de emergencias puede ayudarle con indicaciones para su realización a través del teléfono.


Prevención

Cuando se esté en las cercanías de serpientes o en zonas frecuentadas por ellas se pueden prevenir las mordeduras con unas sencillas indicaciones. Lo primero es evitar las zonas dónde se suelen esconder, como debajo de piedras, rocas y troncos.

Si se encuentra con una serpiente, aunque la mayoría no sean venenosas, no se debe intentar atrapar, jugar con ellas ni provocarlas. No suelen atacar a los humanos pero lo harán si se sienten amenazadas, por eso lo mejor es alejarse.

Si se está caminando por una zona frecuentada por serpientes, se recomienda llevar botas altas y pantalones largos de tejido resistente.

Antes de pasar por una zona por donde es probable que haya serpientes se puede tantear por delante con un palo o bastón; la serpiente intentará evitar el contacto con las personas si están prevenidas.


Las serpientes más venenosas del mundo.

 No se podrían comparar justamente diferentes venenos cuando sus características son tan dispares.

Enhydrina schistosa

Enhydrina schistosa

En esta competición ficticia hay participantes que reciben más crédito del que merecen o incluso que se confunden con otros. 

La serpiente marina de Belcher (Hydrophis belcheri) suele ser conocida como la serpiente más venenosa del mundo. Una rápida búsqueda confirma la popularidad del dato. 

Esto se debe al libro Snakes in Question: The Smithsonian Answer Book(1996) de Carl Ernst y George R. Zug. Aquí no solo se confunde la H. belcheri con la serpiente marina de pico (Enhydrina schistosa), sino que se agrupan todos los resultados de toxicidad de las serpientes sin importar cómo se probaron, es decir, subcutáneo, intramuscular, intravenoso o intraperitoneal. 

Ni siquiera son las serpientes marinas más venenosas, ya que este puesto le corresponde a la serpiente marina de Dubois (Aipysurus duboisii), con una dosis letal media (DL50) de 0,044 mg/kg.

Oxyuranus microlepidotus

Oxyuranus microlepidotus

En cuestión de picaduras, las más comunes son las subcutáneas. Solo especímenes grandes de víboras Bitis o Bothrops o serpientes de cáscabel (Crotalus) podrían considerarse intramusculares. 

Las picaduras intravenosas también son bastante infrecuentes. 

Teniendo esto en cuenta, la serpiente más venenosa según las pruebas de DL50 es la taipán del interior (Oxyuranus microlepidotus), ya que sus valores en inyecciones subcutáneas de veneno seco en un medio salino son de 0,044 mg/kg y 0,025 mg/kg en albúmina de suero bovino (el valor más similar con las mordeduras reales). La dosis media por mordedura es de 44 mg, con un máximo de 110 mg. Su veneno contiene neurotoxinas como la parodoxina, procoagulantes, miotoxinas, hialuronidasa para aumentar la absorción del veneno y posiblemente hemorraginas y nefrotoxinas. La letalidad en aquellos no tratados es mayor al 80%. 

Las causas de muerte suelen ser la parálisis, por fallo respiratorio o pneumonía; coagulopatías como la hemorragia cerebral o fallo renal (el fallo renal también puede ser secundario a complicaciones por infecciones); anafilaxis, si se ha sobrevivido previamente a este veneno, o complicaciones cardiacas.

Ese sería el veneno más potente, el que podría matarte con una dosis menor. No obstante, la taipán de interior es una serpiente dócil y tímida. 

Su "prima", el taipán de la costa (Oxyuranus scutellatus), aunque suele huir de las amenazas, cuando ataca lo hace repetidas veces. Antes de hacerlo, se queda paralizada para luego saltar. 

Una vez que ha administrado su veneno, se libera de su objetivo para evitar que la dañen cuando se defiendan. Entonces tan solo tiene que esperar a que mueran. La DL50 del veneno oscila entre 0,106 mg/kg y 0,12 mg/kg, con una dosis de 120 mg por mordisco hasta un máximo de 400 mg. 

La taicotoxina de su veneno es una neurotoxina que afecta al sistema nervioso y a la coagulación sanguínea, produciendo mareos, cefalea, vómitos, hemorragias internas, miolisis (destrucción muscular) y fallo renal. 

En los casos más graves, la muerte llega a los 30 minutos, aunque la media es de 2 horas y media. Si no se trata con un antídoto, siempre es letal. Además, incluso con este, no revierte los daños producidos. 

El único superviviente conocido, que recibió cuidados pero no antídoto, fue George Rosendale, un aborigen Guugu Yimithirr, en 1949. Según se cuenta, las enfermeras le mostraron luego sus muestras de sangre que estaban totalmente negras.

E: Hydrophis melanosoma

E: Hydrophis melanosoma

Como mencionaba antes, sería injusto comparar a todas las serpientes sin tener en cuenta sus características.

Eso es lo que llevó al error en el libro Snakes in Question. Estas serpientes australianas son las ganadoras en cuanto a los venenos y mordeduras más letales, pero sus pruebas se han realizado subcutáneamente. 

Si se tienen en cuenta las mordeduras intramusculares, la más venenosa es la serpiente marina Hydrophis melanosoma con una DL50 de 0,082 mg/kg. Subcutáneamente, este valor aumenta a 0,111 mg/kg (los valores más pequeños son más letales).

Mamba negra veneno

Mamba negra

Pero no nos engañemos. La potencia del veneno no lo es todo. Aunque el taipán de la costa sea feroz cuando se ve arrinconado y su veneno esté en los primeros puestos en cuanto a potencia, hay otros atributos que vuelven a una serpiente igual o más peligrosa. La mamba negra africana (Dendroaspis polylepis) alcanza los 16-20 km/h y es capaz de alzarse 1,2 metros, siseando, imitando la "capucha" de las cobras y enseñando su boca negra. Cuando ataca, lo hace varias veces (hasta 12 veces seguidas) al cuerpo o la cabeza con gran precisión, inyectando siempre su veneno. Muestra gran tenacidad durante la etapa de apareamiento o cuando defiende su territorio. Por si fuera poco, sus colmillos de entre 13,1-22 mm están en la zona más anterior de su mandíbula y están adaptados para inyectar eficientemente su veneno.

Mamba negra

Su DL50 subcutánea es de 0,32-0,28 mg/kg, su DL50 intravenoso de 0,25-0,011 mg/kg y de 0,3 mg/kg de promedio de forma intraperitoneal. En cada mordedura proporciona 120 mg, aunque puede llegar a los 400 mg. 

El bajo peso molecular de su veneno y las hialuronidasas permiten que se extienda rápidamente por el tejido, siendo el que actúa más rápido en comparación con las demás serpientes. El péptido natriurético dendroaspis (DNP) dilata los vasos sanguíneos y acelera la distribución del veneno, aumentando la permeabilidad tisular. Los síntomas neurológicos, respiratorios y cardiovasculares comienzan a los 10 minutos. 

La muerte suele ocurrir por la parálisis de los músculos respiratorios. Estas características no solo convierten a su veneno en uno de los más letales, sino en el que mata más rápido en comparación con las demás serpientes. Unido a su comportamiento amenazante, la convierte posiblemente en la serpiente más peligrosa de la Tierra.