Antibióticos no curan la gripe

Antibióticos no curan la gripe
¿Debería tomar antibióticos para el resfriado?

El resfriado, al igual que la gripe, es una enfermedad del aparato respiratorio superior causada por una infección vírica.

El resfriado es causado por el rinovurs y la gripe por el virus influenza.

Al estar causadas por virus, nunca se debe tomar antibióitco para tratar estas enfermedades.

La realidad es así de simple: no existe antibiótico alguno que tenga efecto sobre infecciones víricas.

Los antibióticos solo sirven para tratar infecciones causadas por otros microorganismos, por bacterias.

Tomar antibióticos innecesariamente es grave

Tomar antibióticos para tratar enfermedades víricas, como el resfriado o la gripe, no solo no consigue el beneficio terapéutico buscado sino que se recibirán todos los posibles efectos secundarios.

Es decir, no obtenemos beneficio y sí los efectos secundarios del medicamente.

Uno de los más graves es la generación de resistencias bacterianas, un problema de salud pública en aumento que causa miles de muertes cada año alrededor de todo el mundo.

La exposición a los antibióticos es la principal causa de que las bacterias desarrollen resistencias.

Estas bacterias resistentes a los antibióticos producen infecciones muy difíciles de tratar y que llegan a provocar la muerte en muchas ocasiones.

Cuanta más exposición a los antibióticos, mayor probabilidad de resistencias.

Tomar antibióticos de forma innecesaria es una exposición a los antibióticos que contribuye de forma notable a las resistencias microbianas sin que el paciente obtenga ningún efecto terapéutico.

Aunque la creencia de que los antibióticos son efectivos para tratar resfriados persiste, hay que tener claro que es una creencia falsa que solo nos expone a los efectos secundarios negativos sin obtener efecto positivo alguno.

Por estos motivos, nunca se debe tomar antibióticos sin una prescripción médica tras un diagnóstico de infección bacteriana.

Si el resfriado o la gripe produce síntomas muy intensos o que no remiten con los medicamentos disponibles sin receta médica, lo mejor es acudir al médico para que evalúe la situación.

En algunos casos concretos en personas de riesgo puede ser útil el uso de antivirales, y en algunos casos puede haber una infección bacteriana secundaria a los resfriados, pero solo el médico es capaz de realizar este diagnóstico.

El problema de las resistencias es grave y los antibióticos deben tomarse con suma responsabilidad, tanto responsabilidad individual como colectiva, ya que las bacterias resistentes pueden expandirse y afectar a cualquier persona, no solo a la persona que ha tomado los antibióticos de forma innecesaria.

diferencia la gripe y el resfriado

¿Qué diferencia la gripe y el resfriado?

El resfriado común y la gripe son dos enfermedades víricas del aparato respiratorio. 

Cada una está producida por un virus diferente, el resfriado por el rinovirus y la gripe el virus influenza. 

Los síntomas son tan parecidos que puede ser realmente difícil diferenciar entre ambas. 

Por lo general los síntomas de la gripe son más intensos y extremos. Veamos las principales diferencias.


Diferencias en los síntomas

Cuándo nos dicen que el resfriado y la gripe son enfermedades producidas por virus diferentes nos quedamos un tanto igual. 

A menos que llevemos nuestros esputos a un centro de diagnóstico dónde consigan aislar a uno u otro virus no podremos diferenciar entre ambas sólo con esta información.

Los síntomas entre ambos son lo suficientemente similares para confundirlas pero también lo suficientemente diferentes para poder diferenciarlas si se pone atención, y son estas diferencias en los síntomas en las que se fijan los médicos y facultativos para ponerse en alerta.


Fiebre

El resfriado común generalmente no produce fiebre y, si lo hace, aparece de forma gradual y es una fiebre suave. Es frecuente que se deba a infecciones secundarias de oídos o senos nasales, sobre todo en niños.

Por el contrario, la fiebre en la gripe aparece de forma repentina y suele ser bastante alta. 

La mayoría de la gente se siente bien y de repente le sube la fiebre junto a la aparición de otros síntomas de la gripe todos a la vez.


Enfriamiento y escalofríos

Las personas que sufren de resfriado común pueden sentir algo de frío, un enfriamiento general, pero los escalofríos son más raros y menos intensos. 

Pero quién sufre gripe tiene unos escalofríos intensos que producen unos tiritones fuertes. 

Se llega a sentir tal frío que por mucho que nos abriguemos no entramos en calor. 

Al abrigarnos tanto y fluctuar la fiebre es normal sudar mucho y es frecuente despertarse con la cama, la almohada y el pijama empapados de sudor.


Tos, congestión nasal y dolor de cabeza

La tos seca e improductiva (sin esputos, flemas ni mocos en pecho/garganta) es más común de la gripe. 

En el resfriado común, por el contrario, es más común que se desarrolle una tos productiva y con flemas.

La congestión nasal, dolor de garganta y estornudos también son síntomas más típicos del resfriado que de la gripe en la que es más fuerte el dolor de cabeza y molestias en el pecho.


Cansancio, fatiga y dolor corporal

Una persona con resfriado puede sentirse un poco baja de energía y con los músculos de todo el cuerpo un poco doloridos. 

En la gripe no hay nada de un “poco”, hay un cansancio y fatiga fuerte y una molestia o dolor bastante notable en todos los músculos del cuerpo; hasta levantarte de la cama para ir al baño puede ser una tarea colosal para un griposo. 

El virus influenza, el que produce la gripe, puede infectar pulmones y articulaciones, de ahí el dolor del pecho y al realizar cualquier movimiento.


Desarrollo de la enfermedad

Otra diferencia notable entre la gripe y el resfriado es la evolución de los síntomas. 

En el resfriado común pueden ir apareciendo nuevos síntomas a medida que el resfriado empeora hasta llegar a un pico máximo a partir del cuál van desapareciendo hasta que no quede ninguno; todo el proceso puede durar alrededor de una semana o más.

 En la gripe los síntomas aparecen de forma más súbita, casi todos a la vez o muy cercanos en el tiempo y se mantienen más o menos constantes a lo largo de toda la enfermedad; e igual que vienen de forma repentina, los síntomas en la gripe también se van casi todos la vez y de golpe.

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