La exfoliación facial

La exfoliación facial
¿Cómo exfoliar la piel correctamente?

La regeneración celular mantiene nuestra piel luminosa y saludable.

A medida que envejecemos esta regeneración se hace más lenta y las células muertas se quedan en la superficie de la piel dando un tono más apagado.

Aquí entra en juego la exfoliación para retirar las células muertas de las capas superiores de la piel. 

Una exfoliación de cara y cuerpo de forma regular permite que la piel luzca mejor pero que también esté más sana.

Además permite que las cremas hidratantes y otros tratamientos que utilicemos penetren mejor en la piel y la nutran en profundidad.

Las mejoras herramientas exfoliantes: guantes y cepillos

Los guantes exfoliantes, cepillos secos suaves y manoplas tradicionales son las mejores herramientas exfoliantes que podemos utilizar. 

Olvídate de las esponjas vegetales, que son muy abrasivas en las capas superficiales de la piel además de propiciar el crecimiento de hongos y bacterias en su interior.

Los cepillos para exfoliación son suaves y con mango largo y se deben utilizar antes del baño y en seco para remover las células muertas desde los pies hasta la parte alta de la espalda. 

Después tomas tu ducha o baño como de costumbre y las células muertas se irán.

Los guantes exfoliantes también son excelentes y son, en mi opinión, la mejor opción. Permiten controlar perfectamente la fuerza con la que se presiona y además puedes aprovechar para masajear a la vez que exfolias.

Cómo realizar la exfoliación corporal

Al menos una vez a la semana tenemos que dedicar un poco de tiempo a exfoliar la piel de todo nuestro cuerpo. 

Salvo contadas excepciones, los tratamientos exfoliantes profesionales no merecen la pena y son un dinero casi siempre mal gastado. 

Sigue estos pasos para obtener un resultado excelente en tu propia casa y a bajo coste:
  • Aplica aceite sobre la piel. Puede ser aceite de almendras o cualquier otro aceite corporal.
  • Toma el cepillo de masaje en seco y ve dando frotes cortos y decididos desde los pies hacia arriba.
  • Pasa a la ducha. Ponte unos guantes exfoliantes y comienza a masajear de nuevo desde los pies utilizando un exfoliante de azúcar y sal que puedes hacerlo tú mismo.
  • Aclara con abundante agua tibia.
  • Ahora puedes hacer un lavado con gel de ácido salicílico en todo el cuerpo poniendo atención especial en codos, rodillas y talones. También debes aplicarlo en la espalda si tienes tendencia acnéica en esta zona.
  • Aclara, seca la piel y aplica una crema hidrante.

Consejos para la exfoliación facial

Las células muertas acumuladas en la superficie de la piel no sólo hacen parecer más apagado, también hacen parecer mayor.

Además, si utilizas cualquier tipo de crema facial y no realizas una exfoliación adecuada, no estás dejando que los ingredientes activos de la crema ejerzan su acción de forma idónea. Toma nota de los siguientes consejos para una correcta exfoliación de la cara.
  • El mejor momento para realizar una exfoliación facial es la mañana ya que durante la noche es cuándo más crecimiento celular se produce en la piel y, por tanto, más células muertas quedan en la superficie.
  • No nos podemos pasar con la exfoliación en la cara. Una o dos veces por semana es más que suficiente.
  • No utilices productos exfoliantes muy abrasivos que puedan irritar la piel. Opta por uno suave, masajea durante no más de 30 segundos y aclara con abundante agua tibia.
  • Puedes mezclar el limpiador facial con el exfoliante para limpiar y exfoliar a la vez y así ahorrar tiempo.
Ácidos y retinoides

Los productos ácidos, como el ácido salicílico o el ácido retinoico, son muy utilizados en tratamientos para renovar la piel. Al utilizarlos llevas la exfoliación un paso más lejos. Estos productos son los utilizados en tratamientos de microdermoabrasión y peelings químicos.

Otros ácido utilizado con estos fines son el ácido glicólico, que puede reducir la intensidad de arrugas y líneas de expresión. El ácido salicílico ayuda además con el acné y los retinoides, además de exfoliar, promueven la regeneración celular.

Se venden para su uso doméstico pero yo no los recomiendo sin consultar antes con un profesional ya que pueden ser demasiado agresivos para determinadas pieles.

¿Cómo hacer exfoliante natural de azúcar o sal?

Puedes ir a un spa y disfrutar de un tratamiento exfoliante carísimo o puedes comprarte un fantástico exfoliante para la piel de tu cuerpo en una tienda de cosmética. 

Pero una de las mejores formas de exfoliar tu piel, y más barato, es hacer tu propio exfoliante casero y natural. Vamos a ver como hacer un exfoliante natural a base de ingredientes básicos como la sal y el azúcar, altamente efectivos, muy baratos y válidos tanto para el cuerpo como para la cara.

Dificultad: Fácil

Tiempo requerido: 10 minutosIngredientes

Para preparar tu propio exfoliante vas a necesitar:
  • sal o azúcar
  • aceite corporal
  • un recipiente para mezclar
  • aceites esenciales a tu elección
Preparación

Elige si lo vas a hacer con sal o con azúcar. El azúcar puede ser más suave sobre la piel. En cualquier caso elige sal o azúcar de granos finos. Si tienes la piel muy sensible el azúcar moreno va mejor.

Elige también el aceite que vas a utilizar. Yo prefiero aceite de almendras dulces pero cualquier tipo de aceite corporal hace la función. El aceite de olive virgen extra es también fabuloso para esta receta de exfoliante natural ya que es muy nutritivo para tu piel. Puedes utilizar incluso aceite de bebé o aceite de coco.

Toma una parte de aceite por dos de azúcar o sal. Por ejemplo, dos cucharadas de sal o azúcar y una cucharada del aceite elegido. Puedes preparar más cantidad y guardarlo en un bote cerrado para usarlo cuándo desees.

Pon todos los ingredientes en un recipiente de tamaño adecuado y mezcla bien. Puedes utilizar una cuchara o directamente las manos, se verán beneficiadas del efecto exfoliante e hidratante mientras mezclas. No te preocupes si la sal o el azúcar se va al fondo cuándo paras de mover, es imposible que se mantenga en suspensión durante mucho tiempo.

De forma opcional, puedes añadir unas gotas del aceite esencial que más te guste para que el exfoliante huela bien. Mezcla y ya tienes listo un exfoliante natural.
Cómo usarlo

Una o dos veces por semana entra al baño y desnúdate. Pasa a la ducha y prepárate para una sesión de exfoliación que también te puede servir para relajarte.

Utilizando las propias manos o con ayuda de un guante de exfoliación, aplica una
pequeña cantidad del exfoliante que habías preparado y ve frotando la piel de todo tu cuerpo en movimientos circulares.

Puedes comenzar en los pies e ir subiendo poniendo más empeño en las zonas que más lo necesiten como talones o los codos.

Deja la cara para el final (si, este exfoliante natural de sal o azúcar también se puede utilizar en la cara). En las zonas de piel más delgada, como la zona abdominal, puedes dedicar menos tiempo, incluso masajear sólo con aceite.

Una vez que has exfoliado bien la piel de tu todo cuerpo, incluyendo la cara, es hora de tomar una ducha, o mucho mejor, si puedes, un baño. Enjuaga con abundante agua todo tu cuerpo. 

Cuándo termines la ducha deberías sentirte muy bien, limpio y fresco. La sal (o el azúcar) ha arrastrado las células muertas de tu piel y han dejando al aire una piel renovada. El aceite ha nutrido e hidratado tu piel que ahora tendrá un tacto muy suave.


Alternativas

Además de la receta anterior, puedes preparar un exfoliante natural extra nutritivo mezclando azúcar moreno con miel de abejas hasta formar una pasta. Esta pasta puede servir de exfoliante incluso para los labios. También puedes mezclar azúcar, aceite de oliva y un poco de miel para aprovechar la hidratación del aceite y los nutrientes de la miel.

Si utilizas un limpiador facial, puedes añadir al limpiador un poco de azúcar y aplicar como de costumbre. 

Realizarás la limpieza facial y la exfoliación al mismo tiempo ahorrando un poco de tiempo.

Creative Commons