Descifrar una sonrisa

Descifrar una sonrisa
¿Sabes descifrar una sonrisa?

Hay casi 20 tipos distintos

Pocas cosas hay más cautivadoras que una sonrisa.

Y también más expresivas. 

Con ella, las personas son capaces de expresar múltiples emociones: la mayor parte de las veces se interpretará la sonrisa como un signo de felicidad, pero también podría significar ira, tristeza, ironía, miedo y seducción. 

No está mal para ser un gesto sencillo que requiere la implicación de doce músculos faciales.

El primer científico que se interesó por estudiar la sonrisa humana fue el neurólogo francés Guillaume Duchenne en el siglo XIX, recuerda Neil Stenberg en un artículo de Mosaic.

Duchenne quería saber qué mecanismos producían e intervenían en las expresiones faciales y qué músculos las provocaban. 

Encontró a su conejillo de indias perfecto en un hombre de mediana edad con parálisis facial que localizó en un hospital de París. 

Aplicó corriente eléctrica sobre su rostro y fotografió los resultados, en función de dónde situaba los electrodos en la cara del paciente.

De este modo, el neurólogo descubrió 60 expresiones faciales que involucraban diferentes grupos musculares y plasmó todas ellas en varias fotografías.

La imagen más famosa muestra a ese hombre con una sonrisa de oreja a oreja, los pómulos levantados y un montón de arrugas rodeando sus ojos.

Este tipo de sonrisa es la que se conoce como sonrisa Duchenne y es símbolo de felicidad.

Sin embargo, el neurólogo francés simplificó el grupo de sonrisas que había registrado en dos: las sonrisas sinceras (las que crean las patas de gallo junto a los ojos) y las falsas (en las que solo actúan los músculos alrededor de la boca). Un ejemplo claro de esta última es la sonrisa de azafata (sonrisa Pan Am) que se hizo célebre gracias a la famosa compañía aérea hoy desaparecida.

Guillaume Benjamin Duchenne

Guillaume-Benjamin Duchenne (French, 1806 – 1875). ‘Mecanisme de la Physionomie Humaine ou Analyse Electro-Physiologique de l’Expression des Passions’

Mona Lisa

En la denominada sonrisa de la Mona Lisa actúan los músculos zigomáticos mayores llevando las comisuras hacia afuera y hacia arriba, seguida por una elevación gradual del labio superior en forma de arco.


¿Por qué sonreímos?

Un estudio de la Universidad de San Francisco (California) habla de 19 tipos de sonrisas, si bien solo seis podrían identificarse con la felicidad.

Algunos científicos creen que la sonrisa humana puede venir de la mueca que los primates emplean para demostrar a otros congéneres miedo y sumisión, explica un artículo de la BBC.

Estudiando a estos animales en la naturaleza se observan dos comportamientos. Si un simio quiere avisar a otro de un ataque y demostrarle su superioridad, mostrará la boca abierta y todos sus dientes.

Por el contrario, cuando se sienten asustados y pretenden comunicar a otro congénere que no buscan pelea, retraen los labios y muestran las encías.

Algo así como «mira, no pretendo morderte ni pelear», una clara señal de sumisión.

No hay demasiados rastros de esa sumisión primitiva en la sonrisa humana, pero está comprobado que sonreímos más cuando nos encontramos ante personas a las que consideramos por encima de nosotros.

Quizá, al fin y al cabo, no hayamos evolucionado tanto y nuestro origen simio queda latente de alguna manera en nuestro subconsciente.

Tom Cruise tiene una sonrisa canina

Tom Cruise tiene una sonrisa canina. Foto: Kathy Hutchins-Shutterstock
Dime cómo sonríes y te diré qué sientes

En 1974, Leonard Rubin describió tres tipos básicos de sonrisa tras estudiar a 100 personas diferentes: la sonrisa Mona Lisa, la canina y la compleja.

En la canina, entran en juego todos los elevadores del labio superior exponiendo dientes y encías. Algo así como lo hace un perro.

Para el doctor Phuong Nguyen, un cirujano plástico de Philadelfia, esta es la sonrisa de Tom Cruise y solo sonreía así el 31% de los individuos estudiados por Leonard Rubin.

La sonrisa compleja se caracteriza por la acción de los músculos elevadores del labio superior y depresores del labio inferior simultáneamente, una sonrisa abierta que expresó el 2% de los sujetos del estudio de 1974. Algo así a como sonríe Julia Roberts.

Y en la de la Mona Lisa, muy parecida a la de Angelina Jolie, actúan los músculos zigomáticos mayores llevando las comisuras hacia afuera y hacia arriba, seguida por una elevación gradual del labio superior en forma de arco.

O lo que es lo mismo, esa sonrisa seductora que muestra los encantos de quien la expresa.

Esta la empleaba, según Rubin, dos tercios de los individuos implicados en su estudio.

Julia Roberts

Para el doctor Phuong Nguyen, Julia Roberts tiene una sonrisa compleja. Foto: Denis Makarenko-Shutterstock

Sin embargo, aunque la necesidad de sonreír es universal, ya no es tan unánime la manera de interpretar esa sonrisa.

Para los rusos, por ejemplo, sonreír sin ningún motivo es señal de estupidez.

Los japoneses tienden a esconder sus emociones en público y prefieren sonreír con los ojos (^_^) en lugar de con la boca.

Hay sonrisas que enamoran y sonrisas que irritan (como la que te regalan tras esperar una cola de horas para decirte que se han agotado las entradas del concierto que querías ver).

Y es difícil encontrar la sonrisa perfecta, por mucho que las mises las ensayen.

Lo que sí es cierto es que merece la pena sonreír porque es la única expresión que puede abrir puertas y calmar iras.

Y si te deja patas de gallo en el rostro, enhorabuena.

Has sido (o eres) una persona muy muy feliz.

Fuente: https://www.yorokobu.es
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