Inflamación de los riñones

Inflamación de los riñones
¿Qué es la pielonefritis?

La pielonefritis es la inflamación de los riñones. 

La causa más frecuente es una infección bacteriana, motivo por que también se conoce como infección renal o infección urinaria alta.

La infección se suele producir por ascenso de patógenos a través del tracto urinario, aunque en algunos casos también pueden llegar a través del torrente circulatorio.

Los síntomas más habituales son fiebre alta, dolor en los costados, náuseas, quemazón y escozor al orinar y micción frecuente.

Si no se trata, se puede complicar con sepsis y fallo renal. El tratamiento consiste en la administración de antibióticos; en los casos severos puede ser necesario la hospitalización del paciente.

La pielonefritis es bastante común, sobre todo en mujeres adultasentre las que hay una prevalencia entre el 1 y el 2 por mil frente al 0.5 por mil entre los hombres.

Aunque el tratamiento suele ser efectivo y de buen pronóstico, en pacientes ancianos el riesgo de muerte por fallo renal puede alcanzar el 40%.


Síntomas más destacados

Los síntomas de la pielonefritis suelen aparecer de forma rápida, en un pocas horas o un 1 día.

Generalmente incluye fiebre alta, dolor al orinar y dolor abdominal que irradia a los laterales de la espalda. Las náuseas y el vómito también son síntomas habituales.

La pielonefritis crónica produce dolor abdominal persistente y es frecuente que aparezca sangre en orina. Proteínas relacionadas con procesos inflamatorios se pueden acumular en los tejidos y desencadenar amiloidosis AA.

En la pielonefritis avanzada pueden aparecer signos de shock sépticocomo respiración acelerada, descenso de la presión arterial e incluso delirios.


Causas

La causa más frecuente de pielonefritis se debe a la invasión del tracto urinario por bacterias comunes en el tracto digestivo. Escherichia coli es la más común (70-80%), seguido de otras como Enterococcus faecalis.

En la pielonefritis hospitalaria suelen aparecer otras bacterias como Pseudomonas aeruginosa, Kiebsiella y bacterias coliformes.
  • La mayoría de casos de pielonefritis comienzan como una infección del tracto urinario inferior que evoluciona hasta llegar a la vejiga y de aquí a los riñones. El riesgo aumenta con los siguientes factores:
  • Factores mecánicos: alteraciones estructurales del tracto urinario, reflujo vesicoureteral, cálculos renales, colocación de stents uretrales y otras causas mecánicas, como crecimientos tumorales (por ejemplo de próstata en hombres) o embarazo que puedan facilitar el flujo de orina desde la vejiga a los riñones.
  • Enfermedades sistémicas: diabetes, estados inmunodeprimidos.
  • Historial personal y familiar: infecciones del tracto urinario frecuentes entre los miembros de la familia e infecciones urinarias previas.
  • Hábitos personales: cambios en los hábitos sexuales, uso de espermicida, etc.

Diagnóstico

El diagnóstico de la pielonefritis se suele basar en exámenes físicos y la descripción de síntomas. El examen físico suele revelar fiebre, dolor y sensibilidad en los laterales de la espalda.

El examen físico generalmente se acompaña de análisis de orina. La tiras reactivas que detectan nitritos y linfocitos en orina suele ser suficiente para el diagnóstico, aunque también se suele realizar un cultivo y test de sensibilidad a los antibióticos.

Si se sospecha la presencia de cálculos renales, si el cuadro no mejora con el tratamiento o si hay grandes cantidades de sangre en la orina, se suelen utilizar diversas técnicas de diagnóstico por imagen, sobre todo radiografías de rayos-X y ultrasonido en los riñones, uréteres y vejiga urinaria para confirmar el diagnóstico y descartar otras posibles causas del cuadro clínico.


Tipos

La pielonefritis se suele clasificar en dos grandes grupos: pielonefritis aguda y pielonefritis crónica.

La pielonefritis aguda se define como una inflamación purulenta y exudativa localizada en la pelvis renal y los riñones. El parénquima de los riñones (el tejido funcional) presenta necrosis supurativa y los túbulos pueden estar dañados. En las primeras etapas, los glomérulos y vasos aparecen normales.
Pielonefritis agua. Nótese los abscesos purulentos.

La pielonefritis crónica implica infecciones recurrentes que dejan cicatrices notables en el parénquima. La infección puede aparecer en forma de pionefrosis (infección en los sistemas colectores del riñón) y de abscesos perinefróticos (alrededor del riñón).

Un tipo de pielonefritis crónica poco común es la pielonefritis xantogranulomatosa. En ella aparecen abscesos granulomatosos, destrucción severa de tejido renal y un cuadro clínico similar al que produce el carcinoma de células renales.


Tratamiento

Cuando se sospecha una pielonefritis, es habitual que se realice un cultivo bacteriano con prueba de sensibilidad a los antibióticos, pues la mayoría de casos de pielonefritis se deben a infecciones bacterianas y los antibióticos son el tratamiento principal.

El antibiótico elegido depende de los resultados del cultivo y el perfil de sensibilidad que muestre. Entre los antibióticos más utilizados destacan las fluoroquinolonas, cefalosporinas, aminoglicósidos, trimetoprima y otros, ya sea solos o combinados.

En los casos que requieran hospitalización, el tratamiento antibiótico suele ser intravenoso y se sigue de cerca la temperatura corporal y el recuento de leucocitos.

Si hay obstrucción de las vías urinarias por alguna causa, se suelen implantar stents uretrales para aliviar el vaciado urinario.

El tratamiento de la pielonefritis xantogranulomatosa suele requerir de intervención quirúrgica con extirpación del riñón afectado o nefrectomía parcial si es viable.

En pacientes con infecciones urinarias recurrentes es necesario realizar un estudio en detalle para descubrir la causa subyacente que produce la repetición de infecciones.

Fuente: https://curiosoando.com
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